Jesús


En el tema de la semana pasada puse sobre la mesa la necesidad de ser responsables para compartir información en redes sociales, puntualmente en WhatsApp. Para mi sorpresa, me han llegado muchos mensajes de personas que han sido perjudicadas por esta realidad.

Un joven, me preguntó cuál era mi opinión sobre la “cristofobia”, y yo dije: “¿La cristo… qué?” ¡El término me dejó con los pelos de punta! Antes de responder le pedí que me explicara a qué se refería.

Aunque la crucifixión de Cristo sucedió en un solo día, su preparación fue durante toda su vida.

Aunque el sacrificio fue doloroso para él, fue hermoso salvarnos.Estamos en Semana Santa. Hoy, Viernes Santo, recordamos el momento en que Jesús dio su vida por nosotros para que tú y yo tengamos salvación y vida eterna. Este acontecimiento marcó la historia de la humanidad y nuestra propia vida.

, , , , 05 de abril de 2019

Esta semana ha sido muy agitada en la iglesia. Primero, impartimos el curso del Modelo de Jesús, donde damos a conocer nuestro modelo de discipulado a pastores y líderes de otras iglesias. Casi al mismo tiempo lanzamos Cantera, el programa para equipos estratégicos donde enseñamos administración y comunicación a iglesias y empresas.

, , , , 22 de marzo de 2019

Para empezar, sé que les decimos “personajes” a los hombres y las mujeres que la Escritura nos presenta, pero sabemos que fueron reales, existieron y protagonizaron historias extraordinarias. Es más, a través de la vida de ellos logramos conocer el amor y gracia de Dios. La Biblia es un libro de testimonios de vida y de todas esas personas aprendemos muchísimo.

, , , , , 16 de noviembre de 2018

¿Qué tal esa contradicción? Si te pido que no digas no, al obedecer la instrucción, simultáneamente desobedeces porque dices: “no”. Tal vez lo mejor es proponerte que digas sí al sí. La cuestión es darle “delete” a la negatividad. Decirle: “Ciao, good bye, game over, no more”.

, , , , 09 de noviembre de 2018

Hoy, viernes, me despido de Israel. Ha concluido mi viaje y la experiencia ha sido impresionante: navegar por las aguas donde Jesús caminó, recorrer las callejuelas de Nazaret y de Jerusalén que sintieron sus pasos, orar donde Él oró, apreciar el mismo cielo que Él observó, sumergirme en el Río Jordán donde fue bautizado, recorrer los sitios donde miles lo escucharon predicar y lo vieron obrar poderosamente, conmovido por el dolor humano.

Amaneció el 3 de junio y las horas fueron avanzando como siempre. Parecía un domingo como muchos; en mi caso, consagrado a Dios, al ministerio y mi familia, pero todo cambió durante esa tarde y noche devastadoras para Guatemala.