Ánimo


, , , , 14 de agosto de 2020

Esta semana pensaba cuánto tiempo nos disciplinamos para orar y pedirle a Dios que nos guie a llegar a nuestras metas. Dios puede ser el mejor entrenador que podamos tener, el único que puede pulir los talentos que nos ha dado.

Muchos me preguntan cómo hago para mantenerme de buen humor en esta temporada donde la iglesia está vacía y la cuarentena parece haberse prolongado más de lo que hubiéramos imaginado.