Constancia


, , , , 04 de septiembre de 2020

Creo que a muchos el tiempo nos da la razón. Claro, ese tiempo combinado con la perseverancia o con la “santa terquedad”, como yo la llamo. Me refiero a orar y no desmayar. Orar no una vez, sino dos veces al día, como dice la Biblia; y permanecer creyendo que Dios te escuchará todos los días hasta que envíe Su respuesta.

La vida del ser humano está llena de luchas y peleas para alcanzar el propósito que Dios preparó. Algunos desde la infancia empiezan a formar su carácter para vencer las adversidades, a otros les corresponde en la adolescencia o a la madurez mostrar de lo que están hechos. Tarde o temprano nos llega el momento de pelear la buena batalla.