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¡No tengas miedo!


¿Alguna vez se te pinchó la llanta de tu bicicleta? Cuando somos niños no pensamos en la posibilidad de que, en medio de un buen recorrido, nuestra “bici” nos deje tirados. Es lógico que de niños no estamos familiarizados con el concepto de ser precavidos o ser prudentes y es hasta cuando crecemos que aprendemos a serlo.

Es ahí cuando nos aseguramos de llevar el neumático de repuesto, hacerle el servicio periódico al carro, ahorrar para pagar las cuentas y quizás contratar un seguro médico… Todas estas medidas no las tomamos porque nos falte fe, sino porque utilizamos la sabiduría que Dios nos dio para resolver más rápido los problemas.

La prudencia es fundamental para combatir el virus del temor que nos ataca en diversas situaciones, especialmente como en la que estamos atravesando en medio de esta pandemia llamada coronavirus y que ha cobrado la vida de muchas personas alrededor del mundo, provocando además cierres de fronteras en distintos países y restringiéndonos de salir de nuestros hogares para acudir a nuestras labores cotidianas; a nuestros trabajos, centros de estudio, actividades sociales e iglesia, entre muchas otras.

Imagino lo difícil que es para los gobiernos tomar estas decisiones, pero lo hacen por prevención y en favor de la vida de los habitantes. Cuando tomamos medidas para prevenir que empeore la situación estamos haciendo uso de la prudencia. Por ejemplo, cuando les enseñas a tus hijos a lavarse las manos o a quedarse en casa durante la cuarentena, no solo los estás protegiendo, sino además les estás enseñando que todos tenemos reglas que acatar por nuestro propio bien. A veces a esas medidas hay que sumarles pensamientos positivos para estabilizar nuestras emociones en los momentos de incertidumbre.

Sin embargo, debemos ser honestos y reconocer que no solo es la enfermedad la que nos causa temor, sino la economía y el bienestar familiar. Para Jesús no es nada nuevo el hecho de que sintamos temores. Él conoce nuestros miedos y no es ajeno a ellos. “No tengas miedo” es una de las frases que más se repite en la Biblia. Jesús sabe que vamos a experimentar situaciones que van a causarnos temor, pero no podemos paralizarnos. Debemos permanecer confiados en que Él actuará a nuestro favor.

Tenemos que tomar la decisión de actuar confiados en Dios y no temerosos de lo que sucede a nuestro alrededor. ¿Qué es lo que ha motivado tus acciones durante estos últimos días? El Señor nos habla muchas veces, pero también nosotros tenemos la oportunidad de manifestarle lo que pensamos, sentimos y creemos. Lo que sale de nuestra boca es lo que combate el virus de temor, así que alinea tas palabras a la confianza que tienes y no al temor que provocan las circunstancias.

Hay un momento en que la fe nos sirve para avanzar, pero otro en que podemos utilizarla como escudo para defendernos. La fe en Dios sostendrá nuestra economía, nuestra salud y nuestra familia. ¡El Señor está con nosotros, no debemos temer!

Como dije la semana pasada, este es el tiempo en que más debemos buscar Palabra de Dios, para que nos ayude a fortalecer nuestra fe; por eso te invito a que te conectes en los servicios en línea de tu iglesia; o bien, lo hagas en los servicios en línea de Casa de Dios, los cuales nos permiten llevar la iglesia hasta la comodidad de tu casa. Ingresando en casadedios.org

Mi deseo es que, junto a tu familia, puedas alimentar tu espíritu y juntos podamos sobrepasar esta época de incertidumbre con la confianza puesta en Dios.

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