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La oración nos une


He visto el poder que tiene la oración no solo para provocar que Dios obre, sino para unir a las familias, los amigos y también a la iglesia.

Cuando necesitamos la divina intervención de Dios en nuestra vida por lo general acudimos a alguien para que, por medio de su oración, nos acompañe en nuestro proceso. Eso también sucede cuando pedimos una oración en las redes sociales o en un chat.

La oración trae unidad porque nos hace ponernos de acuerdo, tal como quedó escrito en Mateo 18:19: “Además les digo que, si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo”.

Hace unos días finalizamos 21 días de ayuno y oración por Guatemala, una iniciativa promovida por Levántate Guate que integró a muchas organizaciones y diferentes ministerios de mi país. Todos nos pusimos de acuerdo para defender la vida desde el vientre de la madre, pidiendo además por las mujeres embarazadas, por la familia, por la justicia, por la observancia de las leyes y por la paz de la nación. ¡Imaginen lo poderoso de orar en todo el país por una misma causa!

Guatemala, como todas las naciones de América Latina y del mundo entero, necesita la oración de todos sus ciudadanos. ¡Dios escucha nuestro clamor! Y aunque lo que pedimos no suceda de inmediato, debemos entender que Dios está atento a escucharnos y que hay cosas espirituales que se desatan en los cielos a favor del pueblo de Dios.

En este periodo se recolectaron muchísimos testimonios de personas que, mientras oraban por la nación, recibieron un milagro en un área personal de sus vidas. Si tú has recibido una invitación a orar por tu país no la desaproveches, usa tu voz y tu tiempo para clamar por la sanidad de tu tierra y lo que tu familia necesita llegará.

Sin importar por lo que estés viviendo te invito a reflexionar en lo que decía el apóstol Pablo en Filipenses 4:6 (NTV): “No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho”. Quisiera que veas la parte final de este verso: “denle gracias por todo lo que Él ya ha hecho”. Suele pasar que cuando atravesamos una dificultad no vemos lo que Dios nos respondió antes, por eso el apóstol invita a ser agradecidos.

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