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Rompe tus límites

Salmo 150:1-6

Alabad a Dios en su santuario; Alabadle en la magnificencia de su firmamento. Alabadle por sus proezas; Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza. Alabadle a son de bocina;    Alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza;  Alabadle con cuerdas y flautas.  Alabadle con címbalos resonantes; Alabadle con címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.

En este Salmo, la palabra "proeza" significa: fuerza, poder, gigante, jefe y campeón.

Cuando alabamos a Dios, lo alabamos por su fuerza y poder, porque es un gigante y un campeón.

 

Salmo 60:9-12   
¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?
¿Quién me llevará hasta Edom?

 

¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?

 

Danos socorro contra el enemigo,
Porque vana es la ayuda de los hombres.

 

En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos
.

 

En este salmo, la palabra “proeza” tiene diferente significado a la del Salmo 150.

 

"Proezas" en el Salmo 60 en Hebreo significa: "Ejército, hombre de valor, valiente, fuerzas, riqueza, salud, poder, eficiente y hábil". 

 

Así que cuando dice: “en Dios haremos proezas”, no habla de las proezas de Dios, no es la proeza de un atributo divino, sino un ejército de Dios que pelea valientemente las batallas para alcanzar algo.

 

Cuando Dios  le habló a Noé, le dijo: “prepárame un arca”.  Noé hizo la proeza de hacer el arca, pero Dios hizo la proeza de mandar el diluvio. A nosotros nos toca hacer proezas; Noé hizo el arca en un tiempo que no había llovido, tuvo que vencer muchos temores para hacerlo, antes no llovía, sólo había rocío. Noe fue criticado y si tú quieres hacer proezas, debes entender que alguien te va a criticar, señalar, pero si tú crees que esa proeza se hará en Dios, debes continuar hasta  terminar.

 

En un púlpito, un pastor dijo que el hombre jamás iba a volar, porque si la voluntad de Dios hubiera sido que volara, tendrían alas.  Este  hombre era el padre de los hermanos Wright, ellos fueron los inventores del avión. Rompieron un límite y ahora nosotros gozamos de la herencia que estos dos jóvenes dejaron a la humanidad, porque se propusieron algo y lo lograron.

 

Cuando se hizo el primer viaje a la Luna, se rompió un límite; muchos gozamos de cosas porque alguien un día decidió romper un límite para heredarle a la humanidad un beneficio.  Esta gente fue quemada en la hoguera, perseguidos. No esperes romper límites sin que alguien te critique y juzgue.

 

La Biblia está llena de historias de hombres y mujeres ordinarios que hicieron cosas extraordinarias. Noé era un anciano, pero hizo un arca; David era un joven rechazado por su familia, tuvo que vencer a un gigante, hizo proezas, para convertirse en Rey; tuvo que romper límites.

 

¿A qué te vas a atrever tú? ¿A qué te ha limitado la familia? Los límites no se rompen estando sentado, hay que hacer algo.   Abraham era anciano, Sara era estéril, pero se atrevieron a creer e hicieron proezas en Dios.

 

Dios nos hizo con una capacidad tremenda para romper barreras, parámetros, moldes que nos dicen qué podemos y qué no podemos hacer. Para eso existe la Biblia, para romper el molde, porque aquí dice que nada es imposible, que todo es posible.

 

En televisión, veía el otro día a un joven que perdió la vista a los 17 años, pero siempre le había gustado escalar montañas y el papá lo llevó. Me sorprendí cuando se ve un poco de nieve y el padre le dice: “toca mi huella y síguela”. Este joven ciego estaba escalando el Everest, siguiendo las huellas del padre; el joven ciego no se quedó en casa quejándose, no tenía visión, pero sí tenía piernas y brazos.  El rompió su límite.

 

Un hijo de Dios no puede pedir trabajo provocando lástima, debemos tener un balance. Estoy cansado de escuchar prédicas que sólo hablen de las pruebas que se están pasando y las pruebas que se van a pasar, nunca se predica de VICTORIA. Jesús nunca predicó de las pruebas que estaba viviendo.

 

Otro día vi otro documental y era de un hombre que no tenía brazos; todo lo hacía con los pies, con el pie hacía café en percoladora, se bañaba, vestía, se subía al carro y con los pies manejaba hacia su trabajo. Cuando llegaba al trabajo, leía el periódico.  Este hombre trabaja para la CIA y es el único que tiene licencia para conducir con los pies. A eso le llamo yo “romper los límites”.  Muchos estando completos no logran hacer nada, esperan siempre buscar a alguien que los saque de problemas, pero debe entender que lo que va a sacarlo adelante es su actitud, no los demás.

 

En esta iglesia, hay gente que sirve en silla de ruedas y a muchos de los que están con todas sus capacidades hay que rogarles para que lo hagan. Se puede marcar la diferencia.

 

En la universidad en la que estudié era privada y muy cara; yo no tenía dinero para pagarla, pero allí quería estudiar, así que pedí beca y me la dieron. El tiempo que estudié, lo hice becado, rompí la barrera de la vergüenza, de ir a pedirla. Muchos no estudian, porque no tienen dinero; pero tampoco rompen sus límites.

 

Si somos capaces de romper nuestros límites, entonces haremos proezas en Dios.  Hagamos nosotros la proezas que nos corresponde y que Dios haga las de él.

 

Cuando me faltaba poco para cerrar la universidad, tuve que dejarla porque vino una limitación económica muy fuerte a la familia y no podíamos ni con la beca, pero tiempo después, regresé a la universidad, ya casado, con dos hijos y mi esposa embarazada. Tenía un trabajo, y ministerio, pero a pesar de las limitaciones, me propuse ser mucho mejor de cuando era soltero y me gradué con honores.  Debes graduarte, terminar tus estudios.  Prepárate.

 

¿Cuáles son tus límites? ¿Son familiares o económicos?  Escribe tus límites y rompe con ellos.

 

Hay personas que tienen discipulados en la madrugada, pero el tiempo no es un límite para ellos para servir.  Muchos no salen adelante ni rompen límites por temor a ser juzgados y criticados.

 

Los gobiernos no son los que nos han gobernado, hemos sido nosotros mismos los que nos hemos gobernado con nuestros pensamientos.

 

El 15 de septiembre de 1821 se firmó la Independencia de nuestro país, pero hace 2,000 años, Jesús pagó en la cruz del Calvario la independencia de nuestra mente para que pensáramos en grande, para que rompiéramos nuestros límites.   Muchos de los grandes inventores han sido cristianos, han creído en Dios y nunca se avergonzaron de decirlo. 

 

¿Cuándo vas a ser tú el que hable con su jefe para proponerle un nuevo récord de ventas en la empresa?  ¿Por qué debe ser alguien más el que lo establezca?

 

¿Qué vas a hacer? ¿Te vas a levantar y superar o te vas a quedar allí toda la vida?  Tienes que romper tus limitaciones.

 

Una persona se me acercó y me dijo que me veía en la televisión y que la Palabra de Dios había cambiado su vida. Me regaló un paquete de dulces típicos guatemaltecos  y me dijo: “Ganamos un premio por el mejor producto de exportación, no soy guatemalteca, soy ecuatoriana y exporto sus dulces”.   Esta persona rompió límites que ningún guatemalteco se atrevió a romper.