Siempre recuerdo que cuando era niña el Señor me visitó y orando le pedí por mi esposo (primordialmente, un hombre que lo amara a El sobre todas las cosas), se que parte de todo lo que ahora ven mis ojos ha sido respuesta a esta oración y la comunión que he mantenido con mi Señor ha sido determinante para poder seguir su dirección.
Hemos sido una pareja como cualquier otra, con alegrías y preocupaciones. A lo largo de todo este tiempo he visto la bendición de Dios en nuestras vidas y nunca nos ha hecho falta nada. Desde el principio en nuestro caminar en Cristo, ya sea en circunstancias favorables o adversas, siempre hemos honrado al Señor con nuestros diezmos y ofrendas, como pareja al principio y ahora como familia y estoy convencida que el hecho de que una familia honre siempre a Dios de esta manera, marca una gran diferencia y definitivamente le hace agradable delante de Dios. Sabemos que todo lo que tenemos proviene de El y El sabe que todo lo que tenemos es para su servicio.
Doy gracias a Dios pues nuevamente hemos sido instrumento para que nuestra casa, nuestra iglesia pudiera ser el punto desde donde transmitiera a toda Ibero América la Palabra Poderosa de Dios de cómo honrar a nuestro Señor con nuestras ofrendas.
Reconozco que hay una unción y gracia sobrenatural sobre nuestras vidas para transmitir la voluntad de Dios con respecto a sus promesas y entre ellas las de prosperidad y sanidad para todas las personas que han creído y pactado con El.
Ten fe y sigue adelante cumple tu parte, pues estoy convencida que Dios hará la suya y serás multiplicado en todo, prospero y bendito en todo lo que hagas. Recuerda siempre que tu comunión y obediencia a Dios son parte de este pacto, como dice el Primera de Crónicas 22:13 que si cuidamos de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés, entonces seremos prosperados.
Este es el Dios que ha estado con nosotros desde que le conocimos y es el que hará los milagros que necesitas en tu vida hoy!!