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Trascendiendo a lo Eterno

II Corintios 4:18 No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Delante de nosotros vamos a tener dos cosas: las que se miran y las que no se miran. Debemos de trabajar para aquello que no se mira, pero prevalece para la eternidad. Estamos en un mundo que nos enseña todos los días en esto, el vivir para el hoy. ¿Por qué cree que hay tanto crédito en el mundo? ¿Y tantos créditos? Porque a la gente no le importa lo que pueda pasar en el futuro, sino hoy. Y estamos aferrados a esas cosas que vemos, tocamos y sentimos, ¿eso será algún problema? No, si pone sus ojos en las cosas de arriba, en las eternas, las que sí son reales, porque prevalecen para siempre.

Lo primero que un joven quiere es un carro. A mí me pasó algo: Tenía como 14 años y le insistía a mi abuelo día y noche que quería carro. Recuerdo que como nunca, hizo un esfuerzo tan grande y me mandó a traer un carro a los EEUU. Era un pick-up Mitsubishi, le cambió toda la pintura y le puso un camper horrible, me dijo que no se lo quitara, pues era tan feo que eso sería su “seguro” para que nadie se lo robara. Con mis amigos, se lo quitamos y lo pusimos a la par. Nunca lo manejé, sólo llegué a arrancarlo, pues mi tía, se iba a casar y me lo pidió prestado. Se lo llevó, fue a traer los pasteles de la boda, y con todo se lo robaron. Nunca más volví a ver el carro. Usted no sabe la depresión en la que caí después de salir al jardín de la casa donde yo vivía, y todos los días  ver el camper. No sé si le ha pasado algo similar, pero es horrible.

Por no obedecer, ese era el mejor seguro que tenía mi carro. Créame, yo me aferré a ese carro, no me duró, a tal punto que ni lo manejé, ni lo saqué de la casa. Pero cuánta gente vive aferrada a las cosas que tienen y no tienen, por las herencias y paran matando a sus propios hermanos porque el papá le dejó la herencia sólo a El. Vivimos aferrados a las cosas de la tierra. ¿Cuánta gente no conoce que la ha pasado lo mismo que a mí? Se siente horrible. Yo lo sentí horrible, pero mi tía ya casi ni se quería casar para pagarme el carro. Esta prédica está hecha para que usted se concentre en lo que vale en la vida, lo que nunca muere y permanece para siempre. Si invertimos nuestra vida en esas cosas, seguramente vamos a tener éxito. Hay gente que usted ve y dice: “Mire el carro que tiene, la empresa que tiene,” pero se va a ir a la empresa. Perdió su matrimonio, su relación con Dios, lo único que tiene se llama dinero.

La primera cosa que escribí en una lista que hice es que me tengo que enfocar en vivir. ¿Cuál es el promedio de vida aquí en Guatemala? Unos 70 años más o menos. Me puse a pensar en esto porque el 10 de agosto fue mi cumpleaños, llegué a los 30 y me puse a meditar. Yo me levanté y no fue aquel cumpleaños que cuetes y “vamos a celebrar,” dije: Llegué a los 30, me puse a meditar que si el promedio de vida es 67 años, lo más probable es que esté llegando a la mitad de mi vida. Soy una persona que considera tener éxito en la vida, pero me puse a meditar si estoy invirtiendo mis segundos en lo eterno. Si lo hace, lo más seguro es que viva una vida exitosa en la tierra y en el cielo. El diablo nos ha hecho creer que nos tenemos que esforzar aquí. Yo estoy en pro de que usted se esfuerce, que salga adelante, que viva bien, pero le voy a explicar esto: Eso es lindo, pero tiene que trascender algo más. Si nos enfocamos en que nuestra vida dé los frutos eternamente, verá lo que va a suceder.

II Corintios 5:1. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;

La primera cosa que va a prevalecer en la eternidad es la iglesia de Dios, vamos a estar reunidos. No sé si el nombre de Casa de Dios va a prevalecer en los cielos, pero yo le he pedido al Señor que esté cerca de mis doce, del pastor, de mi familia.

Segunda cosa está en I Corintios 9:25. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 

I Tesalonicenses 2:19 Porque, ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo de que me gloríe? La segunda cosa que va a permanecer eternamente, la Biblia las llama coronas. El Señor dice que nos va a dar coronas, yo tengo una preciosa. ¿Cuántos de ustedes son líderes? Quiero que les den un fuerte aplauso a todos ellos. Alguien que entiende lo eterno y trabaja para ello son líderes. ¿Saben que nuestras ovejas van a estar desfilando detrás de nosotros en los cielos? Piense en las ovejas que usted tiene en su célula, a las que ha ministrado; usted es inteligente, no sólo trabaja en la tierra, sino en los cielos. ¿Cuántos de ustedes le han compartido a Jesús a alguien más? Los que en algún momento le dijeron a alguien “recibe al Señor”. ¿Sabe por qué esta iglesia es bendecida? Por gente como usted que ha comprendido que hay algo más, eterno. Levante su Biblia, ¿sabe qué está levantando? Tiene lo eterno en sus manos, la Palabra de Dios no va a pasar nunca y cada vez que usted la lee y la mira, empieza a leer, algo empieza a pasar en su cuerpo, en su espíritu, algo fuerte y poderoso. Se está abriendo la eternidad, y usted se está pasando a lo eterno, a lo que prevalece para siempre. En su casa hay eternidad, ahí están sus hijos. Y nos guste o no, el hombre siempre es eterno, se pierda o viva para siempre, va a ser eterno y tenemos que luchar. Tiene usted en su Biblia un pedazo de eternidad. Cuando yo recibí esta Palabra, mi vida cambio. Porque tomo decisiones en base a lo que realmente repercute en mi vida o no.

Uno nunca se pone a pensar en eso. Recuerdo el día en que estábamos con Tony en la zona 15, hace más de diez años y recuerdo que ahí solté una Palabra de Dios para tu vida, y desde ese día, nunca más ha sido el mismo. El cielo y la tierra pasarán, mas su Palabra no pasará. ¿Qué es lo que pasa realmente? Mateo 6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.  Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Nosotros que venimos a Casa de Dios, entendimos que hay una cuenta a la cual podemos apelar y aferrarnos, y vamos a hacer que del cielo descienda lo que necesitamos. Ahí dice no nos hagamos tesoros en la tierra, deberíamos de vivir como miserables pensarán algunos, pero nosotros que hemos entendido, sabemos que es suficiente alzar nuestros ojos y aferrarnos a lo que no vemos. ¿Cuál es el propósito de esta prédica? Que cuando esté en su oficina y nadie le venga a comprar, diga “yo apelo a lo eterno”. Déjeme hacer una línea del tiempo y hablarle de una Palabra que no muchas veces hablamos. Voy hacer una línea de la eternidad en este lugar. Cuando uno piensa en eternidad, dice: “Ah, cuando muera”, pero estamos totalmente equivocados, la eternidad es hoy. Si hago una línea, aquí esta el inicio de la eternidad, entendemos que es Jesús. Entendemos que nuestro inicio es El y la eternidad final es El; es el Alfa y la Omega. En El tenemos la eternidad, están encerrados los tiempos y cuando logramos entender eso, sabremos que Adán vivió y vino a la tierra a un momento de prueba, y luego regresó a la eternidad. Ahora estamos viviendo un tiempo de prueba, ¿no sería mejor que nos quedáramos con El? Pero sepamos hoy algo: es por una razón: porque vamos a ser probados, nos dieron un tiempito, para ser juntos eternos. Quiero que sepa que Jesús vino antes, en medio de ese plan de prueba; Dios envió a su hijo y lo que vino a hacer acá es enseñarnos. Yo le dije: “Señor, hazme un favor, si esto es tan importante, tienes que tener una muestra,” y el me dijo que la mejor muestra es Jesús.

Marcos 7:32 Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima. Y tomándole aparte de la gente, metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;  y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto. Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien.

¿Jesús tenía necesidad de hacer eso? No, pero lo hizo para enseñarnos a nosotros. Y encontré una muestra, El en repetidas ocasiones, hizo lo  mismo, se conectó en la eternidad. Dice la Biblia que hay un peso eterno de gloria, que usted y yo tenemos eternidad puesta en nuestros corazones, lo que está haciendo es que la eternidad se conectara a los cielos, a lo eterno, le puso sus dedos en los oídos y vio al cielo. Pero me llama la atención que vio la necesidad, puso sus dedos, vio al cielo y le dijo “Efata”. Espero que cuando llegue a su casa, si su hijo está en desobediencia y usted ya está cansado de hablarle a él, ahora hable a los cielos, trascienda del techo de su casa. A mí me ha pasado como pastor; hay veces que tenemos ovejitas que son coronas, pero de espinas. Usted da Palabra, enseña, ministra y hasta de mimo le hace para que esa persona entienda, pero no entiende. Usted sabe que está necesitado, sordo, que tenga un impedimento, pero mire a los cielos y que la eternidad salga de su corazón, gima por lo eterno, a mí me ha tocado gemir. Yo había pasado con una oveja ministrándolo, dándole Palabra y nada; tenía como un mes de no verlo, no llegaba a la célula, no contestaba mis llamadas, me cansé y el Señor me mostró ese versículo. Y yo levanté la mirada a los cielos y dije: “Señor”. No me va a creer, pero en ese momento, me llamó esa oveja.

¿Para quién es esta Palabra? Para aquel que ya no vende. Esto no es para los que hacen mal las cosas, sino para los que las hacemos bien, pero las cosas no ocurren. No sé si conoce gente que se planifica y cuando llega a su casa, no hizo  nada. Como que hay un trato especial. Hay eternidad en usted, así que en lugar de llegar a esa gente, levante sus ojos al cielo para que esa gente empiece a llegar. Lo que hace Jesús, esto funciona en todo tipo de necesidad. Padre, en este momento declaro cielos abiertos en el nombre de Jesús y declaro que la eternidad es hoy para todo mundo, que la gente no vive para el hoy, sino para lo eterno.

Lucas 9:15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos. Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente.

¿Cuántos quieren ver eso en su vida? Hay una multiplicación, levantando sus ojos. Le hago una pregunta, ¿sabe que Jesús es Todopoderoso?

Juan 17:1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti;

¿Sabe por qué lo hizo? Porque El está esperando que usted y yo hagamos lo mismo en cualquier momento y en cualquier lugar, déjese. El pastor nos ha enseñado el poder de la fe. Y cuando uno tiene a sus hijos pequeños, uno dice “dale”. Nos enseñaron eso, y ahí va uno con la bendición de su Padre. Aprenda a creer y en lugar de poner ojos enojados, levante su mirada para que intervenga lo eterno en esto.

Hechos 7:55 Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba a la diestra de Dios. No sé qué problema puede estar teniendo usted, pero el día que muramos y levantemos la mirada, y hagamos lo que Jesús hizo, las cosas van a cambiar. Me voy a conectar en ese momento. Aquí está el Espíritu Santo, lo puedo sentir y él está aquí porque está interesado en hacer lo que pasó con Esteban, lleno del Espíritu Santo, levantó su mirada, reconozca su necesidad, nadie vaya a salir para que tengamos este momento.

No sé qué necesidad pueda tener, el peor de los casos es aquel que no tiene ninguna  necesidad. Todos las tenemos, busque en su recuerdo y mire la necesidad suya, analícela, qué necesita; el carro que usted quiere, no está en la tierra. ¿Es nuestro Padre o no? ¿De quién son todas las cosas que has recibido? De El. ¡Busquemos lo eterno!