Profecía

Esta iglesia no nació en el corazón de un hombre sino en el corazón de Dios. No nació hace meses, sino hace años. No será conocida por su nombre, ni por el nombre de su pastor, ni por su ubicación. Será conocida como lo fue el Arca del Pacto: “Porque pondré mi presencia en ella, porque iré adelante, porque el movimiento del Espíritu Santo que traeré a esta iglesia será tal que vendrán de otras iglesias a verlo. Un avivamiento como no ha existido antes vendrá a esta ciudad. Esta iglesia será como un lugar de refugio para muchos”. 

Dios ya ha preparado en toda la ciudad a la gente que trabajará en ella. Veo gente viniendo a esta iglesia, hambrienta de una alabanza y adoración honesta e íntegra. El Señor enviará aquí músicos y escritores de música. Esta iglesia crecerá mucho y sabrá tratar con el pecado. No será una iglesia que condene a la gente, sino que la acepte y trate con ella.