El Modelo de Jesús
Él nos ha mostrado que nuestra razón de existir es predicar para que más personas sean salvas. Vivimos porque alguien más está muerto, así que los pastores y la congregación tienen el compromiso de ganar y discipular a los perdidos para Cristo.
Un lunes por la noche, mientras oraba, el Pastor Cash le preguntó al Señor qué debía hacer para cuidar a cada miembro de la iglesia, al mismo tiempo que alcanzaba a los perdidos. El Señor le dijo: “Si tú hubieras sido uno de mis doce discípulos en el tiempo de mi partida al cielo y yo te mando a hacer discípulos, ¿cómo los hubieras hecho?”. El Pastor respondió: “De la manera que tú nos formaste”. Fue así como comprendió el modelo que nuestro Señor utilizó para discipular. El escogió a doce para formarlos y les dio autoridad, enviándolos de dos en dos a predicar, sanar y liberar. Cada pareja debe hacer lo mismo de manera que la red se multiplica doce veces con cada nueva pareja comprometida. El fundamento de nuestra visión de alcanzar y bendecir multitudes son los evangelios que muestran el desarrollo del ministerio de Jesús.
Este modelo bíblico, más que un sistema de crecimiento, es la propuesta de una forma de vida que busca la bendición para todos. Creemos que los milagros continúan siendo la estrategia de Dios para alcanzar a las personas.
Grande pero pequeña
La visión de ganar Guatemala para Cristo es lo que motiva el trabajo esforzado de cada miembro de la congregación. Todas las semanas nos reunimos para tener un tiempo de celebración y Palabra, además, diariamente tenemos grupos en casa donde se predica el Evangelio y se forman discípulos. Creemos firmemente que Jesús dijo que los campos, o sea el mundo, ya están listos para la siega. Por ello, nos dedicamos a que toda persona evolucione de demandante a oferente. Trabajamos por ser una iglesia en la que cada miembro sea un productor y no sólo un consumidor porque toda la gracia que se recibe debe compartirse. El anhelo de Dios de ganar nuestra nación y el mundo para Cristo será una realidad con el poder del Espíritu Santo y el esfuerzo de todos.