Mas el justo por la fe vivirá

Cuando Dios te invita a un nuevo nivel, y te da una visión en el espíritu, no te da todos los detalles de un solo. Me di cuenta que te da el punto A y te dice que debes llegar hasta la Z, pero jamás te menciona los puntos intermedios.

Mas el justo por la fe vivirá

Hebreos: 10
Dios me dijo el año pasado que el 2007 será un año de nuevos niveles para la iglesia, que va a catapultar a su pueblo a otros niveles superiores, hablares nuevos en el espíritu, lugares donde nunca antes han estado. Cuando los hijos de Israel salieron, la dirección en la que Dios los condujo era un camino muy distinto al que llevaban. Cuando Dios te invita a un nuevo nivel, y te da una visión en el espíritu, no te da todos los detalles de un solo. Me di cuenta que te da el punto A y te dice que debes llegar hasta la Z, pero jamás te menciona los puntos intermedios. Cuando El le  dio a Moisés esta instrucción, no sabía que iban a haber gigantes, el desierto, el Mar Rojo, no sabía que sería atacado por los soldados del faraón, que tendría que buscar qué beber y comer, ese es el caso con los hijos de Israel.

 Verso 38 Mas el justo por la fe vivirá.

Significa que tendrás que ir a lugares que desconoces, que Dios te conduce en el espíritu y tus ojos en lo natural no lo entenderán, ni tus oídos, tendrás que ser dirigido por la fe, pero cualquiera que retrocediera, significa que regresará a Egipto, y su alma no se agradará de él. No quieres que Dios acabe diciendo que no se agrada de ti; sin embargo, conforme a este verso, dice que aquel que retrocediere, Dios no se agradará de él. O sea que Dios siempre está avanzando, impulsándote hacia adelante. Apenas terminas una asignación y él ya tiene otras. A veces has dicho que es demasiado y que no sabes qué hacer, pero Él siempre te está impulsando. Y cuando lo hace, hay ciertas cosas que tiene que remover de ti.

Cuando escudriño la Palabra, veo a los hijos de Israel, me doy cuenta de ocho niveles en los que Dios los introdujo para remover algo de ellos. Ellos estaban en esclavitud y se sentían seguros así. Mucha gente suele necesitar más que una liberación, dado que si ha permanecido bajo una celda demoníaca, ésta puede poner una marca en su mente, porque aún después de ser echados fuera, muchos siguen con esa huella interna. Cada vez que observan esa huella que dejó ese espíritu impuro, no le permiten a Dios reformarlos. Mucha gente se siente más segura regresando a la esclavitud que ya conocen. ¿Cuántos han conocido a personas manipuladoras para controlar las situaciones? Si echas fuera ese espíritu y, repentinamente, lo colocas en una situación en la que tiene que comportarse de una manera correcta, muchos vuelven a caer en inseguridad, porque han aprendido a depender de sus demonios. Llegan a depender de la esclavitud en que vivían. Cuando pensaron en ser libres, pensaron que sonaba maravilloso: no más supervisores, no más hacer ladrillos, queremos ser libres. Dijeron: “Libéranos, Señor, queremos ser libres”. Ni siquiera habían salido de Egipto y ya estaban rogando regresar.

 Atravesaron un mar, y apenas habían salido, ya estaban reclamando si los sacó para pasar hambre. Eso les pasa a muchas personas; Dios les da una visión, pero muchos se acomodan a la manera antigua de pensar, a las cosas que hacían. Dicen: “Pero, Pastor, siempre lo hemos hecho de esta manera”, o “Pastor, llevo años de trabajar en este departamento, cómo es eso que quiere cambiar el programa de los diáconos, lo que hemos estado haciendo nos gusta”. Así hablan muchos de ustedes. Les gusta aferrarse a las cosas que se acomodan y eso es lo que les pasó a los hijos de Israel.

Dios dice que si alguno retrocediera, si no está dispuesto a conquistar territorios nuevos, a asumir ideas nuevas, a cambiar su manera de pensar, si no tienen la fe para avanzar, a pesar que todas las partes de la situación no estén claras, déjeme decirle que no tendrá todas las partes del rompecabezas. Si El me hubiera dicho todo lo que pasaría desde el principio, yo le hubiera dicho: “Olvídalo, Señor”. El no lo compartió todo con ellos, pero tenía un plan para poder llevarlos a un nuevo nivel y entrar a la tierra prometida.

En el nuevo testamento observamos que Jesús buscaba impartirles a sus discípulos tres elementos para que pudieran administrar el nuevo nivel. Después de seguir a Cristo por tres años, siendo nutridos bajo su ministerio, fue un nivel, era una manera de hacer las cosas. Y después de este tiempo, ya se habían acostumbrado a eso. Pero después de ello, Jesús observaba un nuevo nivel aproximarse. El los vio cómo se trasladaban de Juan a Hechos. Para esos discípulos eso significaba un cambio de nivel.

Por tres años los preparó para convertirse al próximo nivel. Había tres elementos indispensables: una nueva manera de oír, de ver y de actuar. Para que esta iglesia cumpla lo que Dios le ha asignado, lo que El le ha dicho, para alcanzar los niveles en el espíritu que les tiene designado, significa que el pueblo será capaz de recibir internamente la habilidad de transferirse de un nivel a otro. Me he dado cuenta en el pastorado que a la gente no le agrada el cambio. ¿Cuántos de ustedes se sientan en la misma silla todos los domingos? Tengo gente en  mi congregación que se molesta si alguien se sienta en su silla, porque se acomoda a hacer las cosas de cierta manera. Hemos tenido movimientos de sanidad, de enseñanza,  apostólicos y proféticos, y me he dado cuenta que a la gente le gusta acomodarse. Cuando Dios se aparece queriendo cambiar las cosas, la gente no se emociona y los viejos hasta tratan de matar lo nuevo. Dicen: “El hermano fulano no me enseñó a hacerlo de esa manera, sino de otra. No creo que sea de Dios y la gente responde así”.

Yo creo que se aproxima tal época profética sobre este ministerio, que Dios va a bajar del cielo tantas cosas a sus pastores, que si no prestas atención cuidadosamente con tus oídos espirituales, tu cabeza dirá: “No lo creo”. Lo he observado en mi propia iglesia, la gente se emociona por fuera, pero por dentro, el cambio no es tan emocionante, porque la gente suele fijarse en la manera de hacer las cosas. Tenemos mentalidades, cierta manera de conducir la escuela dominical, el servicio, de pararse, sentarse, somos criaturas de hábito. Los discípulos estaban acostumbrados a hacer las cosas de cierta manera, pero Jesús buscaba impartirles una habilidad para manejar el cambio, para ir a otro nivel. Una de las razones por las que se ofenden en las iglesias, es porque no logran manejar bien el cambio de nivel. Cuando el espíritu empieza a moverse proféticamente, cuando el ángel del Señor empieza a moverse en ese campamento, quiere que remuevas las estacas, que levantes tu tienda y avances a un nuevo territorio. No siempre será cómodo para tu carne que las cosas en tu iglesia probablemente cambien. Si vienes aquí porque te acostumbraste a la forma en que son, no tienes que aferrarte a eso porque probablemente cambiarán.

Mateo 26  Quiero mostrarte cómo es que Jesús buscaba ayudar a sus discípulos. Prepárense para el nivel de Hechos 2. Ellos no miraban que se aproximaba, pero Jesús sí, y buscaba prepararles. El Espíritu Santo ya sabe el futuro que le espera a esta iglesia. No se feliciten tanto de pensar que lo  han visto todo, te van a sorprender en gran manera.

El espíritu no se va para que nosotros estemos preparados en el momento que El viene, proféticamente, siempre se adelanta al plan para prepararte. Me he dado cuenta que muchos no oímos, a pesar que la voz es recia, y que lo hizo claramente a través de los profetas, maestros, pastores. A pesar que el próximo nivel del espíritu fue planteado y esclarecido, mucha gente sólo lo escucha en su cabeza, pero no tienen audición espiritual para avanzar a los próximos niveles. Si quieres conocer a Dios en un próximo nivel, tendrás que agudizar tu sentido espiritual. Con los discípulos, ellos predeterminaron la razón por la cual Jesús había venido a la tierra. Según ellos, Él vino para vencer al gobierno romano y devolverle el reino a Israel, esto a pesar que Jesús les reiteraba sus propósitos. En una ocasión, incluso les dijo: “la hora se acerca en la cual el Hijo del hombre será entregado en manos de pecadores, y le crucificarán y resucitará al tercer día”. Fue bastante claro y conciso. 

Mateo 26:32 Se los volvió a repetir. “Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea”.

Eso es tan conciso, tan claro como que te dijera: “Mañana al levantarme voy a ir de compras a Paiz”. No me van a decir que puede haber la más mínima confusión; ¿me irían a buscar a otro lado? No. Porque yo les dije a dónde iría claramente. Si voy a ir a Paiz, sería insensato conducir e irme a buscar a otro lado. Eso es exactamente lo que ocurrió con Jesús y sus discípulos. El dijo: “Cuando haya resucitado, me encontraré en Galilea”.

Mateo 28 Jesús sabía que no le habían entendido. Así que es crucificado y ahí en Jerusalén. Posterior a la crucifixión, ¿acaso no les dijo en más de una ocasión que al tercer día resucitaría, y que después iría a Galilea? En mi mente de científica, yo hubiese pensado que si era tan clara la cosa, debieron de haber llegado en caravana de Jerusalén, acelerándose hacia Galilea, porque les dijo: “Nos encontramos en Galilea”. Pero Dios sabía que no le habían oído, que no habían comprendido. Le vamos a decir a nuestro pueblo que Jesús dijo: “Mi casa será casa de oración”. Esta iglesia tiene oración cada semana, tenemos épocas marcadas en el calendario para ayuno y oración anualmente, podemos orar, profetizar, decírselo a la gente, podemos hacer hasta lo imposible. Tratamos de hacer que la gente llegue a los puntos de oración, pero después de tanta cosa, pensarías que lo que necesitan es un servicio de sanidad de sordera. “Tenemos que ser un pueblo de oración”, les dijo. Y llegas  durante la semana, y al servicio de oración llega menos gente que a los demás servicios, porque muchas han adoptado una distinta forma de oír que cuando el pastor se levanta para decirles algo, pues dicen; “Es el pastor, otro servicio”, pero no lo oyen en su espíritu. Y los discípulos cuando les dijeron cuál era la razón por la cual Jesús vino a la tierra, no lo entendieron. En el capítulo 28 de Mateo se dio cuenta que no lo habían oído. Las mujeres llegaron al sepulcro, se encuentran con un ángel y éste les dice: “Oigan, Él ha resucitado”.

Ha resucitado, no está aquí, vayan a buscar a los doce y díganles que él ya les había dicho que se juntarían en Galilea. En otras palabras, “apúrense”. Entonces corrieron para irles a contar, pero Jesús pensó que no oirían a las mujeres. Ellos no solían escuchar a las mujeres, así que Jesús se los dice en pleno camino. Verso 10: “No temáis, y a propósito, hermanos míos, vayan a Galilea y ahí me verán”.

Lucas 24. Nos damos cuenta que no procedieron a Galilea la mañana de la resurrección.

Verso 13. “He aquí todos ellos iban el mismo día a  Emaús. Galilea está totalmente hacia el norte, Jesús les dijo que era en Galilea, pero ellos estaban esperando en Jerusalén. Galilea estaba a 75 millas de Emaús. Con razón, Jesús les estaba dando tiempo para que se adelantaran. Jesús viene y se encuentra con ellos en el camino. En el verso 16 dice que sus ojos estaban velados y no podían ver. Yo leía esto y preguntaba: “¿Por que les cerraste los ojos para que no te vieran?”. El dijo que sus ojos ya estaban velados, porque tenían ceguera espiritual, no podían oír conforme al espíritu, dado a su incredulidad y el rehusar aceptar el propósito por el cual Jesús vino. Ellos no escuchaban que Él había sido crucificado y resucitaría de entre los muertos. Dado a su indisposición al cambio, les había hecho decidir que no vino para ser crucificado, sino para vencer a los romanos y eso fue lo que decidieron creer. Entonces cuando se dieron cuenta que no iba a restaurar el reino de vuelta al pueblo judío, observen lo que les dice en el verso 21: “Y como le entregaron los principales sacerdotes y le crucificaron, pero nosotros esperábamos que El fuera el que iba a redimir a Israel”.

Ya le habían dicho a Cristo, cuando les preguntó: “¿Quienes dicen los hombres que soy?”. Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Mesías”. Cómo se trasladaron de: “tú eres el Cristo” a “pensamos que tú eras el que ibas a redimir”. Se convirtieron a esa manera de pensar, porque no podían oír algo nuevo habían predeterminado un propósito del Mesías, por lo tanto, no podían recibir lo que el Espíritu Santo les indicaba.

El Señor me dijo algo que quiero compartir rápidamente. Que hay cosas nuevas que se aproximan a esta iglesia. Estuvimos con todo el liderazgo anoche y el Señor dice que hay nuevas visiones que se aproximan, lo cual no significa que con una nueva visión, lo viejo quedó atrás, sino que Dios nos está añadiendo algo más. Significa que el Pastor tendrá que implementar algunos cambios, que remover algunas cosas para poner otras.  Pero es una nueva forma para prestar atención a lo que Dios dice. Esta iglesia está en una era profética, será trasladada a otro nivel y necesitará de todo el pueblo para entablar esa nueva posición. De todos asumiendo esa audición espiritual, aunque hayas estado cómodo recibiendo en el pasado, debes tener una nueva audición en el espíritu.

El Señor me dio una Escritura sobre esta casa. Cuando oraba por Casa de Dios, estaba caminando en mi cuarto, orando en lenguas y vi la Escritura de Isaías 60:22. “El pequeño vendrá a ser mío, el menor un pueblo fuerte, puesto que yo Jehová a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto”. Esta es la palabra que el Señor me dio para esta casa. El Señor dice: “Le voy a conceder a esta iglesia una plataforma única en los próximos años, puesto que será ungida para introducir a Guatemala a una nueva plataforma política. Dios está a punto de usar a esta iglesia para una provisión profética de esta nación, porque dirán muy pronto que Guatemala no será considerada una nación pequeña, sino que será levantada. Con un pueblo fuerte, entraré a las naciones del mundo. Puesto que dice el Señor que está a punto de develar un cambio en sus economías, y empezarán a ver el valor de la moneda subir. Reconocimiento se acelera sobre Guatemala y esta iglesia será llamada para ser faro de luz para esta obra. Porque el Señor dice que tendrá un aumento en los días por venir, a tal grado que vendrán de otras naciones a preguntar cómo lo han hecho, puesto que incluso habrá cárceles que cerrarán, no serán necesitadas más. Y dirán que incluso esta nación será un corredor por adelantado, la cual será considerada una nación del Espíritu Santo. El Señor dice: “Esta iglesia está a punto de pararse en un nuevo sitio de Gobierno, y a través de los medios se informará y serán los pioneros en la predicación de las buenas nuevas. Puesto que viene una unción poderosa para sanar todo corazón herido de las viudas y un alcance a las mujeres que han sido abusadas. Aquellos que han estado bajo cautiverio demoníaco serán librados dice el Señor. Tú lanzarás a Guatemala a un ámbito de gozo como nunca antes y donde una vez hubo duelo, vendrá alabanza y donde hubo luto, se encontrará el retumbo de alabanza y gozo. Señor dice: “Observa y ve que estás a punto de recibir un reconocimiento del gobernador de tu ciudad, porque están a punto de ver lo que acontecerá y para reedificar lo que se había derrumbado, incluso he llamado a extranjero para que los apoyen. Y están a punto de declarar a voz alta: “Hemos venido a apoyar tu propósito”. Te he posicionado a dirigir un camino, para retornarle a Guatemala todo su esplendor y grandeza. Puesto que un nuevo nombre ha sido escrito sobre esta iglesia, el nombre escrito sobre ti es: “Buscado”. Puesto que mi manto está sobre ti para que lo realices ahora.

Veo providencia ¡profética! Una ciudad que ha sido buscada, una casa que ha sido buscada, una nación que ha sido buscada. Jálala hacia ti, usa tu fe.

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