¡Oh Dios, si me bendijeras!

Dios quiere bendecirte, quiere que prospere tu alma,tu cuerpo, tu economía. Es su deseo. !Así que déjate bendecir por tu Padre!

¡Oh Dios, si me bendijeras!

Dios te quiere prosperar

 

1 Crónicas 4:9-10. El Señor ha dicho que lo invoquemos.  Los que invocan el Nombre del Señor serán salvos. Yo soy heredero de Dios. Cuando David dijo: “¿Quiénes somos nosotros para darte a ti, si todo lo que tenemos viene de ti? Si Dios no te diera las cosas a ti en propiedad, no serías heredero, sino usufructuario, y tú no eres usufructuario, eres heredero de las cosas de Dios.

 

Cuando se habla de  herencia, se habla de un legado. Tú eres heredero de Dios, coheredero con Cristo. Dios no tiene ningún problema que las cosas sean tuyas, porque sino, en la Biblia dijera “usufructuario”. Jesús murió y derramó su sangre para dejarnos una herencia, y en el nuevo testamento, lees “tu herencia”.

 

1Crónicas 4:10. “E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo:

¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal para que no me dañe! !Y le otorgó Dios lo que pidió!” Hoy te voy a enseñar cómo orar para que Dios te bendiga. Hay cinco razones por las cuales le debo pedir a Dios para que me bendiga. La primera está en el libro de 3 Juan 1:5. “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos”. La voluntad de Dios es que prospere tu alma, tu cuerpo, tu economía. Una de las cosas que debes aprender es que ser próspero no es tanto tu deseo, sino el deseo de tu Padre.

 

Las doctrinas están ligadas a que Dios es tu Padre, porque nadie entiende los deseos de Dios para uno, a no ser que sea tu Padre. Las primeras palabras que el Espíritu Santo quiere que digas son “haba padre”. ¿Cuántos de los padres escogieron lo mejor que para sus hijos cuando nacieron?  Usted deseaba lo mejor para ellos. La paternidad de Dios te quiere ver bien, porque ¿qué padre quiere ver mal a sus hijos? Ninguno, sino los que cada día los quiere mejor, por eso los manda al colegio, a la universidad, y ha dejado de comer para dárselo a sus hijos. La Biblia dice: “Amado, yo deseo prosperarte hoy y sanar tu cuerpo”. Es un deseo de Dios. Di conmigo: “Yo voy a pedirte,  Señor, que me bendigas porque es tu deseo, y ahora es mi deseo también”.

 

2 Corintios 8:9. “Porque ya conocéis la gracia de nuestro señor Jesucristo, porque por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”

 

¿En qué momento Jesús llevó tu enfermedad? ¿Lo hizo enfermándose o cuando llevó la cruz al calvario? ¿El estuvo enfermo o recibió la enfermedad en la cruz?  ¿El llevó los pecados o fue hallado en  pecado? ¿El fue pobre o se hizo pobre cuando en la cruz murió? Como un pobre, como enfermo con su llaga murió como un pecador en una cruz, como maldito y murió desnudo, sus vestiduras eran tan finas porque hasta las sortearon los romanos, él no fue pobre.

Lucas 8 dice que habían mujeres de la alta sociedad que le servían con sus bienes, todos los bienes de esas familias.

¿Jesús tuvo hijo? No. ¿Tuvo esposa? No. El podía vivir de una manera porque no tenía responsabilidades.

 

¿Tú crees que tu posición económica no le costo nada a Jesús? Lo que pasa es que no familiarizas la situación económica. Pero creemos que por sus heridas fuimos sanados; no creemos que se hizo pobre para sacarte de esa pobreza. El bajó al infierno para que tú no bajes. No creer que El se hizo pobre para que tú lo fueras. Tenía una razón de ser, era la redención.

 

¿Por qué quieren ustedes pagar el precio que El ya pagó? Pero no lo quieren creer, tenemos que creerle. “Yo le voy a pedir a Dios que me bendiga, porque es su deseo y porque El se hizo pobre”.

 

Tercera razón

Gálatas 3-13. “Yo ya fui redimido de toda maldición”.  Hay maldiciones de generaciones, pero te puedo decir que la muerte de Cristo es más grande que cualquier maldición generacional. Vienen desde Adán, pero Jesús vino a quitarnos todo eso, con su sangre preciosa.

El no vivió en maldición, él fue hecho maldición, llevó el pecado, la enfermedad, vivió bajo la maldición, fue hecho maldito, pero no vivió bajo maldición. Cuando se trata de prosperar, ¿él fue pobre? ¡No! Se hizo pobre, son dos cosas muy diferentes. El quitó esa potestad, la quitó de en medio y la clavó.

 

Por eso no lleves crucifijo, porque la cruz no es símbolo de bendición, es símbolo de maldición. Yo no lo quiero ver así, si El está sentando a la diestra del Padre. No lo voy a recordar clavado en una cruz, maldito, lleno de llagas.

 

Yo fui como Agur, hasta prediqué y enseñé cómo orar, pero encontré la oración de Pablo, y dije “más de alguno está mal”. Tú debes decirle a Jesús hoy “perdóname y bendíceme todo lo que tú quieras”. Jesús  no murió para hacerte millonario. Yo estoy hablando de la cruz, que el Hijo de Dios que vino a la tierra, tuvo que morir desnudo, ¿para qué? ¿Para que nos levantemos despreciando al Señor, y que hoy no te prospere? Entonces, ¿por qué murió desnudo, porque murió siendo pobre? Cuando tú vuelves tu mirada a Jesucristo, cuando El murió, entonces tú dices: “Es necesario que yo sea Santo, fuimos hechos libres, no necesitas pecar, lo que necesitas es orar”.

 

La cuarta razón por la cual el Señor te quiere prosperar está en:

Hebreos 6:11-12. “Señor, hazme un imitador, que por la fe y la paciencia hereda las riquezas”. Entonces, siempre habrá alguien que agarre la promesa antes que otros. En vez de ser criticador de aquellos que toman las promesas, debemos ser imitadores de ellos. Si tú todavía no tienes una promesa hecha en tu vida, ve e imita al que ya tiene la promesa.

 

Hebreos 6:13-14. “Dios juró”. ¿Qué necesidad tiene Dios de jurar si El dice que nunca juremos? Hay mandamientos que no tienen ninguna promesa. Como hay mandamientos, sin promesa, también los hay con promesas. La promesa de bendecirnos con abundancia, no para ti sino para Dios, es importante para que haya tenido que jurar. Si no lo fuera, ¿por qué jura? Una porque es importante, y la segunda es porque la gente no cree.  Si Dios no te quisiera bendecir y sacar adelante a ti y a los tuyos, jamás lo hubiera jurado. Es muy serio estar bajo juramento cuando en un juzgado te ponen la mano encima de la Biblia.  Ahora imagínate a Dios, jurando por él mismo, porque no encontró a nadie más grande que El.

 

Si Dios lo juró, ¿cómo puedes venir ante El y argumentar que la gente no puede salir adelante? ¿Entonces Dios mintió? No.

 

Si en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra, ¿por qué no lo alcanzan algunas familias? Es porque algo han hecho. Pero al dejar de orar por enfermos porque algunos no sanan, estaríamos equivocados.

 

“Señor es tu deseo, te hiciste pobre, fuiste hecho maldito, y lo juraste; así que soy bendito, soy bendito”.

 

Y la última razón está en Génesis 39:2-3. “Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano”.

 

Porque es un buen testimonio que tengas algo para ti y que tengas algo para alguien más, y que inclines tu cabeza para darle gracias a Dios, porque El nos ha dado esta comida. Es un buen testimonio tener para vestir tú, y para poder darles a otros, pues engrandece el nombre de Dios.

 

“Porque es su deseo,  se hizo pobre, juró que lo haría, y es un buen testimonio”.

 

Es importante y necesario que tú recibas a Jesús. Voy a hacer una oración para recibir a Jesús en mi corazón. Señor Jesús, en este momento te abro mi corazón, perdona mis pecados y dame la vida eterna, creo que eres mi Señor y mi Salvador, porque tú me salvaste, soy una nueva persona.

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