Sabiduría para asuntos específicos

Cada situación de la vida requiere conocimiento y consejo para tomar decisiones.

Sabiduría para asuntos específicos

Escoger lo correcto, por conocimiento o experiencia, es actuar con sabiduría. Ya que esta no es consecuencia de lo que sé, sino de lo que hago. Tener sabiduría no es solamente tener conocimiento sobre algo, sino actuar de cierta forma, en base a ese conocimiento. Cuántas cosas sabemos que son correctas y no las hacemos? Al contrario, ¿cuántas cosas sabemos que son incorrectas y las hacemos? Por ejemplo, la puntualidad es correcta y deseable, sin embargo, somos impuntuales. ¡Haz aquello que sabes bueno y necesario para agradar a otros! Ser sabio implica tener humildad para reconocer que a veces escogemos mal y debemos rectificar nuestra conducta.

La sabiduría se adquiere de los aciertos y de los errores. Necedad sería decir que no caeremos en el vicio del tabaco o del alcohol si solamente fumamos un cigarro o tomamos una copa, cuando han sido millones las personas que han muerto a causa de estos vicios. Algunos dicen que solo se aprende de la experiencia propia, pero es mejor aprender de la experiencia ajena. Ver las situaciones que enfrentan otros y tomar lección de vida es la forma más inteligente de adquirir sabiduría. Sabio es quien, en base a los consejos, experiencia ajena y experiencia propia, recopila información para tomar decisiones correctas.

La Palabra nos enseña que es mejor ser sabio que fuerte. Salomón cuenta que un hombre sabio, aunque pobre y débil, a quien nadie escuchaba, salvó a una ciudad. ¿Cómo pudo hacerlo si nadie le ponía atención? Pues la clave está en la persona que convenció al pueblo de escuchar lo que el hombre sabio tenía que decir1. Sabio es quien tiene la humildad de no menospreciar la sabiduría de quien puede dársela. Con una actitud orgullosa y arrogante no aprenderemos. Si no sabes algo, lo más prudente es preguntar. Busca sabiduría.

Jesús observó sabiduría en las aves del cielo y los lirios del campo, así que es posible aprender de todos.2. Tal vez hoy, hubieran menospreciado Su enseñanza por enfocarse en la naturaleza, porque la gente busca grandes revelaciones y no ven todo lo que nuestro entorno puede enseñar. Debemos reflexionar en cuánta sabiduría hemos desperdiciado por nuestra actitud arrogante de creer que lo sabemos todo. Lo primero que una persona sabia logra es a confiar en Dios para vivir. Estás rodeado de sabiduría, pero debes tomarla para que te beneficie. Pidamos al Señor sabiduría y fe, ya que el vestido y el alimento es algo que seguramente nos dará. La verdadera vida de oración comienza donde el afán termina. Aprenderemos sobre sabiduría y fe al observar y escuchar a todos, incluso a los más pequeños seres de la naturaleza.

Cuando Salomón asumió como rey de Israel, lo primero que hizo fue ofrecer un impresionante holocausto al Señor y pedirle sabiduría3. Ahora, nos llaman tontos por ofrendar, pero ¡en la Escritura vemos que uno de los hombres más sabios de la tierra lo hacía! El que tenga oídos, que oiga. Es de sabios obedecer al Señor en todo lo que nos manda hacer.

Nuestro Señor nos ha regalado muchísimo, tal como a Salomón. ¿le has pedido sabiduría para gobernar y administrar Sus bendiciones? Revisa lo que pides, quizá le ruegas por la oportunidad de estudiar en la universidad, pero no le pides sabiduría para graduarte. Imita a Salomón quien fue humilde y pidió específicamente la sabiduría que necesitaba para bendecir a otros. De esa forma, Dios le concedió más de lo que esperaba. Evita perder tu tiempo al pedir sabiduría en general o para aquello que no haces. Invierte tu energía pidiendo la sabiduría que requieres para cumplir con tus responsabilidades. Dile: “Hazme sabio para gobernar mi casa y hacer mi trabajo”.

Las pruebas requieren paciencia y sabiduría4. De hecho, en medio de las dificultades se refleja cuánta sabiduría nos hace falta y en qué áreas específicas, entonces, podemos pedirla y buscarla. Podrías necesitarla para administrar tus finanzas, para guiar a tus hijos o para liderar tu empresa. Solo al tener una dificultad en ese aspecto, descubrirás qué necesitas aprender al respecto.

Busca sabiduría con la fe de quien desea aplicarla en las situaciones particulares de su vida. Demuestra que anhelas hacer bien lo que Él te ha encomendado específicamente. Dale gracias por las responsabilidades que asumes y pídele que te haga humilde para aprender de todo y de todos. Él desea que seas sabio, por eso te ha rodeado de sabiduría.

 

1 Eclesiastés 9:13-18 explica: También vi esta sabiduría debajo del sol, la cual me parece grande: una pequeña ciudad, y pocos hombres en ella; y viene contra ella un gran rey, y la asedia y levanta contra ella grandes baluartes; y se halla en ella un hombre pobre, sabio, el cual libra a la ciudad con su sabiduría; y nadie se acordaba de aquel hombre pobre. Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras. Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios. Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.

2 Mateo 6:25-34 Jesús enseña: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

3 2 Crónicas 1:6-12 dice: Subió, pues, Salomón allá delante de Jehová, al altar de bronce que estaba en el tabernáculo de reunión, y ofreció sobre él mil holocaustos. Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te dé. Y Salomón dijo a Dios: Tú has tenido con David mi padre gran misericordia, y a mí me has puesto por rey en lugar suyo. Confírmese pues, ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada a David mi padre; porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande? Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.

4 Santiago 1:2-8 aconseja: Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

 

 

 

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