Mantente con éxito

La humildad, gratitud, obediencia y espíritu de servicio te ayudarán a llegar a la cumbre y mantenerte allí.

Mantente con éxito

El éxito llegará y se quedará si guardas en tu corazón y practicas ciertos principios poderosos. Alcanzar la cima del Everest y mantenerse allí el tiempo suficiente para apreciar la grandeza de Dios es difícil porque debes evitar morir en el camino. Quienes lo han logrado aseguran que una de las claves es mantenerse agachado durante el ascenso para evitar que el viento helado te congele.  Eso nos habla de una actitud humilde. Dios quiere bendecirte en lo espiritual y material,  así como lo hizo con Su pueblo a quien repartió las tierras y como lo hizo con Jesús que tenía la poderosa unción para levantar a los muertos. Para recibir Sus bendiciones debes demostrar humildad.

Otra clave para mantener el éxito alcanzado es amar a Dios sin importar las circunstancias. La Palabra es clara al decir que todas las cosas ayudan para bien si amamos al Señor (Romanos 8:28). No importa si el momento que pasas es bueno o malo, no importa si piensas que es poco o mucho lo que recibes de Sus manos, demuestra que amas a Dios sobre todas las cosas.  

Hay situaciones que  se ven desfavorables pero que al final obran para bien. Algo es realmente malo si logra apartarte del amor de Dios y lo utilizas como excusa para obrar como no es debido.  Actuar en rebeldía y apartarte del Señor ante una dificultad es lo que realmente te aleja del camino al éxito y es lo peor que puede sucederte.  Los problemas nos ayudan a formar carácter, aunque para algunos son instrumento de deformación. Todo depende de cómo lo veas.  Para algunos, un despido injusto puede ser motivo para dejar de ser buenos, honrados y responsables, cuando para otros es la oportunidad para pactar con Dios, buscar ser mejores y renovar la fe en Sus promesas.

La Biblia dice: “Resistir al mal y éste huirá de vosotros”. No se refiere solamente al maligno, es decir, resistir la tentación de pecar, sino también se refiere a ser fuertes ante la adversidad porque soportar lo malo, lo desagradable, te forma el carácter para alcanzar lo bueno y tener la humildad de recibirlo con un corazón agradecido.  Recuerda que los problemas son externos y tu actitud para afrontarlos es interna. Si amas a Dios sobre todas las cosas, no hay  circunstancia negativa que te dañe internamente.  ¡Yujuuu!


Ser agradecido por todos los beneficios recibidos del Señor (Salmo 103:1-2) es otra condición para mantener el éxito.  A veces parece que escribimos nuestras peticiones y quejas sobre mármol y nuestros agradecimientos sobre la arena del mar donde el mensaje se desvanece. Si la gratitud fuera como las peticiones,  saldríamos adelante más rápido. Agradece día y noche porque recibes más de lo que pides. Incluso hay cosas que no pides que tienes y no aprecias. No olvides ninguno de Sus beneficios.

No permitas que tus logros te quiten la humildad y capacidad de agradecer todo lo que has recibido del Señor. Si quieres que Dios continúe levantándote, reconoce que de hecho, ya te ha levantado bastante. Ama a Dios  y agradécele todo lo bueno que te ha dado.

Nuestra actitud de servicio es otro elemento importante para mantener el éxito y  no debe ser simplemente una apariencia. Obedece y sirve en todo momento, sea evidente para tu jefe o no.  No olvides que él, aunque pienses que es un ogro, es el instrumento que Dios usa para bendecirte con trabajo y provisión.  “Ponte la pilas” y demuestra que mereces el puesto que tienes.  Hay que trabajar para alguien de corazón, demostrando respeto a Dios (Colosenses 3:22- 23).   

Obedece si quieres recibir bendición. Para tener y mantener el éxito, antes de dar órdenes, aprende a obedecerlas. Dale gracias al Señor por todo lo que recibes de Su amor. Pídele que te ayude a tener éxito y mantenerlo con la actitud correcta, siendo fiel en todo momento y sirviéndole con un corazón humilde.

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