Esfuérzate y sé hombre

Ser hombre significa poseer carácter para enfrentar la adversidad, ser fiel y tener valor para demostrar el amor.

Esfuérzate y sé hombre

Ser hombre significa poseer carácter para enfrentar la adversidad,  ser fiel  y tener valor para demostrar el amor que llevamos dentro. Imita a Jesús, varón perfecto. 

1reyes 2: 1-2 cuenta: Llegaron los días en que David había de morir, y ordenó a Salomón su hijo, diciendo: Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate, y sé hombre.

¡Qué consejo el que David le da a su hijo antes de morir! de todo lo que pudo decirle, le aconsejó ser hombre. Lo que me dice esto es que la hombría es más que el sexo con el que nacemos, es el carácter que desarrollamos en la vida. Un varón nace hombre, es decir, viene al mundo con características físicas diferentes a las de una mujer, pero David se refiere al carácter que implica ser hombre. En la vida cristiana se hace énfasis en enseñar a las mujeres sobre su rol y cómo desempeñarlo.  Hay muchos ministerios dedicados a la mujer virtuosa y ayuda idónea, esa mujer de la que habla Proverbios 31, pero muy poco se habla de ser el hombre que la Biblia enseña. Todos escuchamos que la esposa debe sujetarse a su marido, pero no tocamos el tema del papel que un hombre juega en el hogar.

El hombre y la mujer somos distintos desde cuando fuimos formados. Dios formó al hombre del polvo y a la mujer de una costilla y nacemos con características  innatas muy diferentes. Hace poco escuché una estadística que asegura  que el 99% de lo que las niñas de tres años dicen son palabras. Ellas hablan con todos, su mamá, papá, amigas, hermanos y lo hacen todo el tiempo, incluso hablan solas con su amigo imaginario. Por eso se dice que las mujeres hablan hasta por los codos. La Palabra dice que en los últimos tiempos habrá un terremoto tan intenso que la humanidad hará silencio durante 30 minutos. ¡Imagina  qué calibre tendrá para lograr que tu suegra se calle durante ese tiempo! Seguramente algunos dirán que en su casa necesitan que tiemble más seguido. El mismo estudio indicó que el 60% de lo que los niños hablan son palabras, el otro 40% son sonidos, efectos especiales, como la imitación de una carro, una sirena de bomberos, etc. Los hombre hablan de deportes y circunstancias de la vida, las mujeres siempre hablan de alguien más, la vecina, los hijos y la combinación de la ropa de la persona que tienen frente a ellas. La mujer piensa en forma personal y los hombres de forma impersonal. Hace poco, decíamos que el cerebro del hombre funciona como si fuera un archivador que solamente puede tener una gaveta abierta. Si tiene abierta la gaveta sobre el mundial de fútbol, no puede pensar en otra cosa y cualquiera que le hable recibirá la misma respuesta aunque se le está explicando que la casa se quema o que el hijo se ha perdido. Para prestar atención, debe cerrar una gaveta y abrir otra. 

El cerebro de la mujer funciona por cables y todo está conectado. Por eso, cuando a un hombre le suena el teléfono en el trabajo y al responder, escucha la voz de su esposa que le pregunta a qué hora volverá esa tarde, el hombre responde distraído porque está concentrado en su tarea. En el idioma masculino,  significa “tengo la gaveta del trabajo abierta y no puedo pensar en otra cosa”, pero para la mujer, eso significa que no le da prioridad y la ama menos que al trabajo. Entonces, al llegar cansado a su casa, en vez de recibir una cena caliente y cariño, se encuentra con una mujer enojada y ofendida. Te daré un consejo, la próxima vez que tu esposa te llame a tu trabajo, cierra por unos segundos esa gaveta de tu cerebro y abre aquella donde están los halagos para tu mujer. Dile: “Estoy en una reunión importante, tengo a mi jefe y colaboradores en frente porque estamos tomando decisiones muy comprometidas, así que es un buen momento para decirte que eres el amor de mi vida”. Te aseguro que verás la gloria esa noche en tu habitación, milagros, maravillas y prodigios sucederán allí.

David le decía a Salomón que debía ser valiente. Lo que tienes por delante es tan importante que no puede ser afrontado más que por un hombre con carácter para ser rey. En tu hogar sucede lo mismo, necesitan que seas la cabeza de la familia no “el que manda”. Requieren un varón valiente y firme en momentos difíciles que los respalde y sustente. En mi casa me enseñaron claramente qué significa ser hombre. Tal vez algunos aspectos están desactualizados, pero no la mayoría. Papá me decían “el hombre respeta a las mujeres y las trata bien. Debemos cuidar a mamá y a tus hermanas, nuestro papel es proteger, ser responsables, salir a trabajar”. Me enseñaron que los hombres no usan ciertos colores y estilos para vestir aunque esto probablemente ya cambió y la moda permite algunas cosas. No me prohibían jugar con muñecas con mis hermanas, pero tampoco lo promovían. Crecí con la idea muy definida de qué es ser varón. Luego, siendo adolescente, escuché otras definiciones: “el hombre debe buscar a la mujer, nunca al revés”.  Pero después, escuché el concepto que enseña el mundo: Ser hombre es buscar pleitos, no acobardarse para tomar licor y acostarse con mujeres. Vi a compañeros que era llevados por sus papás a prostíbulos para “hacerlos hombrecitos”.

Hoy en día, se han eliminado muchas prácticas machistas pero el péndulo se fue para el otro lado. Ya no hay definiciones claras y parece que el hombre y la mujer puede hace lo que les plazca, no lo que sus características sexuales definen. Ahora  tenemos una sociedad que no tiene identidad sexual, hay hombres, mujeres y gays que piensan: “así me hizo Dios”, pero Él creó a Adán y Eva, no a Adán y Esteban. El Señor ama a los pecadores y no rechaza a nadie. Desea que se conviertan todos, el que se ha metido en vicios como el que ha cometido crímenes o a pecado con su carácter. Dios ama al homosexual, desea perdonar sus pecados y darle su verdadera identidad. Quiere acercarse a los homosexuales de la misma forma que lo hizo hace 2000 años, cuando  se sentó con prostitutas y les dio la Palabra. La cultura de hoy intenta enseñar que está bien cometer ese pecado contra tu identidad. En Estados Unidos es un orgullo ser gay,  su lema es “pride”. No vemos a drogadictos o alcohólicos decir que nacieron así, los homosexuales son los únicos que justifican su pecado diciendo que se debe a su naturaleza de nacimiento. Dios quiere formarte como hombre, tal como decía David: “esfuérzate por ser hombre”, es decir, la identidad de una persona no se resuelve por casualidad sino porque hace algo para que sea formada. Puedes esforzarte en ser la persona que Él quiere. Naciste con el potencial de ser alguien extraordinario y te pide que te esfuerces por lograrlo. 

Hombres de carácter

1 Reyes 2:5-6 también relata: Ya sabes tú lo que me ha hecho Joab hijo de Sarvia, lo que hizo a dos generales del ejército de Israel, a Abner hijo de Ner y a Amasa hijo de Jeter, a los cuales él mató, derramando en tiempo de paz la sangre de guerra, y poniendo sangre de guerra en el talabarte que tenía sobre sus lomos, y en los zapatos que tenía en sus pies. Tú, pues, harás conforme a tu sabiduría; no dejarás descender sus canas al Seol en paz. 

David le da ejemplos a Salomón sobre qué significa ser hombre de carácter.  Le dice que en su círculo de personas cercanas tiene al general del ejército que los traicionó y cometió un crimen, así que bien podría intentar algo contra él cuando sea rey. Entonces, le pide ser sabio y confrontarlo. Salomón era un joven que ascendería al trono y su padre le pedía ser valiente para enfrentar a un viejo zorro militar que dominaba al ejército y tenía mucho poder. Debía hablarle directo y castigar su pecado. Eso requería carácter. Tú debes formarte con ese valor para enfrentar las situaciones con sabiduría y entereza. El Señor espera que seamos capaces de ver el riesgo y la adversidad con valor. Darle la cara al problema, no a la cobardía y al  temor. No debemos manipular las situaciones y reaccionar con violencia, sino enfrentarlas y buscar soluciones con inteligencia. Hay muchos jefes que no saben cómo enfrentar a sus colaboradores, padres que deben hablar con honestidad y apertura a sus hijos, pero no se atreven y vemos a jóvenes que deben buscar a esa persona a la que le fallaron, para dar la cara y pedir perdón; también hay  líderes que necesitan corregir e instruir con amor, misericordia y firmeza. Dios espera que no temas ni huyas de esos momentos. Hay un refrán que dice: “calladito te ves más bonito”, pero no se aplica en ciertos casos cuando lo necesario es hablar con valentía. Cuando eres cabeza de hogar debes enfrentar la adversidad y decirle a tu familia que no teman porque el Señor los acompaña, saldrán adelante mientras Él y tú estén al frente.

Tener valor también se refiere a ser capaces de abrir el corazón y declarar lo que sientes. Sufrimos al declarar nuestro amor a una mujer. Es un momento difícil que nos quita el sueño durante varias noches, se nos aguadan las piernas y comenzamos a temblar, pero hay que hacerlo para lograr que te acepte. Cuando finalmente lo consigues y pasan los años, te olvidas de seguir haciéndolo. La tienes contigo, viven juntos, han formado una familia, pero no tienes la entereza y valentía de decirle diariamente cuánto la amas. Creo que es necesaria la valentía para ser vulnerable en ciertos momentos. Yo les digo constantemente a los jóvenes que vayan con sus padres, los abracen y les digan que los aman. Sé valiente para expresar tus sentimientos, hazlo y Dios te ayudará.
 
Hombre fiel y  capaz de enseñar a otros

Otro consejo que David le dio a Salomón se refería a la fidelidad. Le pidió que siempre sentara a su mesa y convidara a los hijos de Barsilai, el hombre que lo ayudó y alimentó cuando fue perseguido y tuvo que huir. David fue tan fiel en su gratitud que al acercarse el momento de su muerte, le pidió a Salomón que no desamparara a los descendientes el hombre que le hizo bien. La hombría implica fidelidad en todo momento. Ser fiel significa no acostarse con otras mujeres y tampoco coquetear con ellas. Un hombre también le debe fidelidad a sus hijos que además de provisión, atención y cuidado, requieren tiempo para compartir. Tu trabajo, empresa y clientes también merecen fidelidad, así como esa persona que un día te compartió el Evangelio, te consolidó y cambió tus pañales durante tu infancia espiritual. Debes ser fiel y leal en todo.

Otro consejo de David fue tener la capacidad de enseñar a otros. David pidió a Salomón que le diera una lección a Simei, el hombre que se burló de él cuando tuvo que huir y al que perdonó cuando la situación se arregló y pudo regresar a su trono. David supo reconocer el momento de dejar pasar la ofensa porque era  necesario aguantar, luego fue capaz de perdonar cuando su hombre de confianza le pidió permiso para castigar al ofensor, pero también supo en qué momento pedir a su hijo que le diera una lección para que aprendiera a tratar a un rey. Una buena persona, un hombre de carácter ayuda a otros a ser mejores.

Entonces, ser hombre con carácter significa enfrentar los momentos difíciles, ser capaz de demostrar los sentimientos, demostrar fidelidad  y enseñar a otros. No es fácil y David tenía toda la razón cuando le dijo a  Salomón ¡esfuérzate!

De muchas formas, las mujeres son quienes educan a los hombres. Ellas están cansadas de ver varones que no se comportan como tales. He visto esposas que se casaron enamoradas pero luego se decepcionaron porque el marido es un vago que no les provee, no lucha y no tiene planes a los que ellas puedan sujetarse. Las  mujeres quieren alguien que las sustente, pero no solo en el aspecto económico, sino también en el área espiritual y emocional.

Creo que la falta de hombría es la responsable de que tengamos líderes débiles que no saben enfrentar la adversidad. David le dijo a su hijo: “si tú obedeces los mandatos del Señor, Él afirmará tu reinado”. Donde hay carácter y obediencia, hay empresas, familias y matrimonios firmes. No necesitamos machos que menosprecian a la mujer, necesitamos hombres que afronten su masculinidad de forma responsable. Hemos dejado de ver a Jesús como ejemplo de hombre, creceremos a la estatura del Varón perfecto si lo imitamos en Su forma de pedir perdón y perdonar, en Su dignidad para conducirse y en Su apertura para corregir. Debes tener el carácter para que tus hijos te digan: “Quiero ser como tú” y que tu esposa pueda decirte: “Te admiro, eres el mejor”.

Expresa tu amor

1 Corintios 16:13-14  aconseja: Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.  Todas vuestras cosas sean hechas con amor.
Expresar el amor que llevas dentro es ser valiente porque cuando lo haces eres vulnerable. Al declararte a la mujer de tu vida  y preguntarle si quería ser tu novia, le abriste el  corazón y lo pusiste en sus manos. En ese momento, ella podía destrozarte o hacerte el hombre más feliz sobre la tierra. Hay gente que no le gusta expresar sus sentimientos, porque saben que le otorgan a la otra persona poder sobre ellos.  En la Biblia dice “pórtate varonil y muestra tu amor”, como nuestro Señor cuando se hizo vulnerable y se humillo en la cruz, desnudo e indefenso, donde algunos se burlaron y otros fueron capaces  de ver ese amor tan grande. La mayor expresión de valentía es compartir el amor que sientes como Él lo hizo.


Cuando un joven enamorado me pregunta qué hacer con ese sentimiento y cómo debe acercarse a la chica que le gusta, le digo que imite a Jesús que se enamoró de nosotros y dio todo lo que tenía. Aunque corre el riesgo de ser rechazado, no debe tener miedo y con valor, debe dar todo lo que tiene. Si la joven lo acepta, debe hacer fiesta, como hacen en el cielo donde no hay temor al rechazo, sino ilusión cada vez que alguien acepta al Señor.

Sé valiente, sé hombre. Las mujeres deben ser virtuosas, y ayuda idónea, buenas educadoras de hombres con valor. Si eres soltera, busca ser prudente para que Dios diga: “Tengo un hijo amado a quien te entregaré”.

Pídele al Señor que te forme como un hombre o mujer de verdad, con carácter y valor. Los varones denle gracias por haberles dado ese privilegio de ser líderes y sustentadores. La hombría se define en tu corazón, no en tus genitales. Busca ser ese hombre de valor que Él ha formado y que tanto se necesita. Es momento de regresar al tiempo cuando significaba algo decir “Palabra de hombre” porque había integridad y fidelidad como base. Seamos hombres íntegros y valientes. Dile al Señor que te esforzarás por parecerte cada día más a Él. 

 

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