¿Cómo caminar bajo la nube de Dios?

El Señor puede cubrir tu vida con Su poder y llevarte más allá de toda limitación. Entrégale tus proyectos y esfuérzate para que Su sombra te acompañe siempre.

¿Cómo caminar bajo la nube de Dios?

La Biblia nos dice que Moisés conocía los caminos de Dios pero el pueblo que le seguía sólo conocía Sus obras.  Él quiere enseñarte los caminos que tiene para influenciar situaciones de toda índole,  incluso en las finanzas y la economía. Lo que es práctico también es espiritual porque Dios es Señor del cielo y de la tierra y Su poder funciona  a todo nivel.

Hay diferentes tipos de milagros. Muchos acceden sólo a los de tipo “maná” que sirven para subsistir. También existen los de tipo “tierra prometida” que van más allá de lo necesario. Descubrirlos es importante para poder alcanzarlos. 

Revelación significa ver por primera vez algo que has buscado por mucho tiempo. Es el momento cuando comprendes una situación y lo que esperabas se hace evidente. Me gusta llamarlo el momento “¡Aja,  ahora sí lo entiendo!” Es cuando Dios activa y revive algo que ha estado rodeándote.  El Reino tiene mecanismos para introducirse donde te encuentres, es personal y portátil porque está contigo. Comprender los tipos de milagros te sitúa en un momento de revelación del Reino que cambiará tu vida.

El poder de Su influencia

Mueve tu mano en forma circular imitando a un trompo y repite estas palabras: “El creador continúa trabajando”.  En hebreo, una de las palabras que se traduce como “profecía” tiene el significado de un movimiento giratorio, similar al de un trompo.  Este movimiento nos habla sobre el poder de Dios que trabaja, crea y transforma  sin parar hasta lograr que la Palabra se cumpla. El Espíritu Santo influencia a la tierra  y también trabaja incansablemente.  Dios ha ungido tu imaginación para darte la capacidad de visualizar lo que hará en tu vida. Jesucristo lo dijo de esta manera: “todo lo que vea mi padre hacer, eso mismo hago yo”.  Un ejemplo es el pequeño y débil David frente al gigantesco Goliat.  El Espíritu de Dios bajó sobre él y le regaló la visión de recordar cómo mató al león y al oso. También se visualizó cortándole la cabeza a Goliat. Hubo un recuerdo y una revelación.  Lo mismo sucederá contigo si permites que el Señor entre en tu espíritu y te impulse hacia adelante. La Biblia nos dice que Dios es el dueño del tiempo, el pasado y presente le pertenecen y busca una forma de intervenir en los asuntos cotidianos del hombre.

Génesis 1: 1-3 dice: En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

El Génesis es el libro del principio, es la semilla,  el  inicio de toda la doctrina. Cuando Dios anhela hacer algo, su presencia empieza a moverse sobre ello. Muchos hemos recibido promesas proféticas. Sin importar el instrumento que utilizó: un libro, un ministro o un amigo,  Él dejará caer Su sombra y te moverá a alcanzarla. El mecanismo es tan sencillo que muchas veces la gente más estudiada lo paso por alto.

La Palabra es un tesoro

2da. Corintios 4: 6-7 nos revela: Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros.

Tenemos un tesoro en nuestras manos.  La palabra griega “tesaurus” significa “un libro de palabras”. Nuestro tesoro es la Palabra poderosa de Dios que es capaz de crear a partir de las tinieblas.  Cuando Su sombra cubre la tierra y habla, inicia el proceso de creación. El problema  es que hay muchas personas pregonando fórmulas cristianas  que alejan la presencia de Dios. Si el Señor te cubre con Su sombra, sentirás esa influencia, aprenderás Sus principios y crecerás en todo sentido.  Darás fruto que también será influencia positiva para otros. Tus finanzas, relaciones y acciones serán tocadas por Su poder para que alcances las metas que te propones y te desafíes por algo más grande.  Aprende a caminar bajo la nube que tiene para ti.

El Antiguo Testamento cuenta que cuando el tabernáculo estuvo listo, una nube lo cubrió. Esa misma nube era fuego de noche. En el Nuevo Testamento nosotros somos ese tabernáculo que Dios habita y que se llenó de Su fuego el día de Pentecostés. El Reino te sigue donde quiera que vayas, no lo olvides. Cada vez que inicies un proyecto, por difícil que sea, pídele al Señor que te cubra con Su nube para lograr el éxito, porque todo es obra de Su influencia en tu vida.  Él te dio talento para que lo aprovecharas pero ninguna meta se alcanza sin el poder del Señor.

Lucas 1.34-35 relata: Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

La sombra de Dios hace posible cualquier desafío.  Confía en Su palabra de prosperidad y sustento. Ningún obstáculo es demasiado grande para los cristianos que caminan bajo la sombra del Todopoderoso.

Yo  era vendedor de profesión  y cuando tuve esta revelación empecé a utilizarla.  Luego me dediqué intensamente al Ministerio y noté que mis ventas disminuyeron, así que le dije: “Señor tu prometiste cuidar de mí, ayúdame”. Entonces me dijo: “usa el don que te di”.  Cuando lo hice todo mejoró.  La mayoría de cristianos piensan que la prosperidad llegará sólo con pedirla, pero no es así.  Él quiere estar contigo en ese negocio, quiere darte Su palabra y cumplir Sus promesas pero debes esforzarte y trabajar además de cubrirte con la sombra que te ofrece. 
La fe provoca al Espíritu de Dios

Romanos 10.13-17 recuerda: porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

La fe se obtiene al escuchar y poner en práctica la Palabra de Dios. Invócale y siente cómo Su presencia te llena de fe. Este principio funciona como el aroma en aerosol de un desodorante ambiental. Cuando escuchas Palabra, el vapor de esa influencia positiva te invade con esperanza y sumisión. Ese vapor logra la armonía que Dios desea regalarte. Seguramente muchos incrédulos querrán convencerte de lo contrario pero tú puedes influenciarlos incluso a ellos y cambiar su atmósfera para bien. Tienes un llamado a derribar resistencias e impregnar el ambiente de esperanza.  El Rey es tu socio y te apoyará.

Asume el compromiso de multiplicar la obra del Señor y trabajar en Sus proyectos porque de esa forma lo comprometes a involucrarse en los tuyos.  Al ver tu esfuerzo, Dios enviará Su Espíritu como una nube personal sobre tu vida. 

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