Disfrutando a Dios

Hay que disfrutar lo que uno tiene, como uno lo tiene. La gente va a querer lo que tú tienes, si te ve gozoso.

Disfrutando a Dios

Gálatas 4:15

 

¿Dónde, pues, está esa satisfacción que experimentabais? Porque os doy testimonio de que si hubieseis podido, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos.

 

Estamos escuchando como Pablo se dirigía a su pueblo. Esta gente vivía una satisfacción. Hoy vamos a hablar de la satisfacción que es ser cristiano, algo que vas a salir disfrutando de este lugar. Se para delante de esa gente y dice: “Encuentro que hay algo dentro de ti, pero no está más. Que antes disfrutabas lo que está dentro de mí, y ahora no está.” Hay muchas personas que están realizando cosas en su vida cotidiana que no están disfrutando; sin embargo, cuando empezaste a hacer estas cosas, sí las disfrutabas. No sé si te recuerdas cuando te contrataron en el actual trabajo que tienes.   Hay síntomas cuando la satisfacción ya no está, pero ese primer día estabas 15 minutos antes. Los reportes de los primeros días de trabajo te trajeron satisfacción al hacerlos; tú no sabías si estaban bien hechos o no, pero llegaste diciendo “es mi primer reporte en esta empresa”, no digamos el primer cheque. ¿Te recuerdas de ese primer cheque?

 

Cuando uno lo tiene, no importa si era poquito, pero cuando tiene ese primer cheque que uno se gana, es tanta la satisfacción, que uno anda viendo dónde se mata eso. ¿Quiénes estudian en la universidad? ¿Te recuerdas el primer día de clases? Ese primer día de clases en la Universidad, con sus cuadernos nuevos, hasta nervioso iba ese primer día de clases y termina de hacerlo y uno dice: “Uf, terminé”. Cuando esta haciendo las cosas por primera vez, uno las disfruta, se alegra. ¿Cuántos casados hay acá? No sé si recuerda esa luna de miel, los nervios, todo lo que ocurrió en esa noche precioso, puro delante de Dios. Ese disfrute. Esa vez fue algo lindísimo, pero si usted realmente aprende a disfrutar lo que está viviendo, después de cinco años, le puedo decir que es mejor. Después de diez años, va a ser mucho mejor, y yo sueño cuando ya estemos viejitos con mi esposa. ¿Sabes por qué Dios te dio tu esposa? Para que te la disfrutes, te deleites en ella. Hay que disfrutar lo que uno tiene, como uno lo tiene. Por eso, le dije: “Yo quiero ser uno de los más felices en este país”. Mi temperamento es alegre, cuando estoy en un lugar, se sabe que estoy ahí, porque me río, es mi forma de ser, a mí me gusta.

 

Yo no entiendo a muchos cristianos, me cuesta entenderlos, vinieron a la iglesia a sufrir. Mejor regrésese al mundo. Yo quiero que vea lo que nosotros como pastores vemos. Uno está en la iglesia, estamos creyéndole a Dios, vamos a orar y creerle a Dios por sanidad y la gente va a empezar a ser sana. Hay gente que tiene una actitud que se está disfrutando ya su milagro y ni siquiera lo tiene aún. Cuando estoy compartiendo la prédica, hay gente que está disfrutando y tiene fe. Esa es a la gente que Dios le hace los milagros. Mucha gente no disfruta las cosas porque aún no las tiene. Yo primero las disfruto y luego las tengo. Cuando venga a la iglesia, usted mira gente llena de fe. Este hombre, por ejemplo, está lleno de fe. Usted va a tener mucha gente que está tratando de absorber lo que tienes, la sanidad que se refleja en ti, y a hay un montón de gente, pero este esta con sus manos levantadas listas para empezar. Y por este lado, ésta esta persona llorando, diciendo: “Perdóname, por favor, sáname, porque de verdad estoy sufriendo…” “Y uno le dice: “Mire hermana,  míreme a los ojos….” Créamelo, no dan ganas de orar así, porque esa gente no se está disfrutando ya su milagro, ellos están orando como que si Dios nunca les va hacer el milagro. Uno lo que tiene que hacer, es acercarse lleno de fe, creyendo que lo va a recibir, saboreándoselo ya. Tú veniste a esta iglesia para ser feliz, hiciste esa decisión para ser feliz; la gente que no conoce a Jesús critica con razón porque antes te traía tanta satisfacción el pecado, tanta alegría que te veían cuando tomabas los tragos siempre. Y ahora que eres cristiano, te ven tan triste y preocupado que ellos son los primeros en decir: “Yo nunca me voy a convertir en un cristiano”. Es cierto, hay que disfrutar lo que tenemos. Yo quiero que sepas que lo que tienes es algo tan valioso, tan lindo que cuando la gente te ve feliz, dice: “Este tiene algo, porque siempre anda feliz”. Alguien se acercó al pastor Cash un día, él vendía seguros, y le preguntó por qué siempre andaba tan feliz si no había vendido nada. Y el pastor dijo: “Es cierto, el problema tuyo es que trabajas, te enfermas y cuando vendes un seguro, te pones feliz; yo lo hago a la inversa, primero estoy feliz y luego vendo. Ahí está que fue campeón en la venta de seguros y eso tiene que ver con lo que nosotros somos. Usted vino a escuchar esta Palabra porque va a salir de aquí y a llegar a su oficina a contarles lo que realmente disfruta de Dios. Esta gente en el verso 15 dice: ¿Por qué estabas antes satisfecho? ¿Dónde está esa satisfacción que experimentabas? ¿Cuántos líderes de células hay? Recuerdo el primer día que abrí mi célula, me la disfrute como nunca, muchísimo y al día de hoy, me la sigo disfrutando. Cada vez que tengo la oportunidad de compartir, me lo disfruto tanto que yo le dije al Señor: “cada vez que me des la oportunidad de predicar tu Palabra, voy a estrenar algo”.

 

Lo hago porque disfruto. Cada vez que se casa alguien de mi equipo de trabajo, disfruto estar ahí, y oficiar la boda, porque para mí ese día es tan especial como el primero. La meta es sentir lo rico y sabroso que es hacer lo que haces todos los días. Cuando haces eso y disfrutas lo que haces, lo haces bien. ¿Cuántos tienen un carro viejo? Pero cuántos me dicen: “Yo me disfruto mi carro”. Si usted se disfruta ese carro, y le enseña a sus hijos a disfrutar lo que tiene en ese momento, Dios lo va a bendecir con algo más. Así es como uno va haciendo las cosas, disfrutándolas. Pablo decía: “Ya no tienes la satisfacción que antes tenías, porque es algo monótono, porque siempre hacías lo mismo. No hay nada malo en hacer siempre lo mismo, lo único  malo es que dejas de disfrutarlo y no debe de ser así. ¿Cuántos pueden decir: “Yo voy a estar casado con la misma mujer y la voy a disfrutar”? Es cierto, piense. Hace poco, hablaba con unos jóvenes y decir Solo imagine que los que trabajan en Pollo, se aburren porque siempre hacen pollo, venden pollo, de todas clases. Mejor vendamos otra cosa. Sabe que… disfrute lo que hace. Yo le voy a enseñar: Cuando se disfruta lo que hace, hasta se concentra mas. Le voy a mostrar ahorita. Pregunto: Se recuerdan la primera vez que les dieron la oportunidad de cantar? Cuando la primera vez que estuvieron aquí, como se vistieron. Una cosa que me gusta ver es como se disfrutan lo que hacen.

 

Yo me disfruto cuando los veo ahí. Hay personas que tengo 12 anos de conocer, y se disfruta lo que hace en la iglesia, porque se lo esta disfrutando tanto o mas que antes. Sabe que pasa cuando uno se disfruta las cosas? Nace dentro de uno algo que se llama paz. Esa satisfacción. No se que hagas, en que trabajes, no se cual sea tu empresa, pero el dia de manana sera el dia en que mas lo vas a disfrutar, y pasado manana igual. Lo que hagas, si lo haces con alegria, gustando de lo que haces. Como poderles explicar lo que es gustarle algo. Como poderte explicar lo que es degustar.

 

Yo trabaje con los niños 9 años, era pastor de esa area. No  mucha gente la queria, pero yo me la empece a disfrutar, tanto que a otras personas que estaban conmigo, les dieron ganas. Cuando te disfrutas lo que Cristo ha hecho en tu vida. Cuando usted disfruta el evangelio, la gente lo empieza a seguir a uno. Cuando uno disfruta el evangelio, la gente empieza a decir Que tendra ese? Ese cuate se la esta disfrutando de verdad. Mucha gente dice Que tentacion el tomar. Eso no es cierto, eso es lo que el diablo le dice a usted. Lo mas rico que he encontrado es lo mismo que Jesús encontro. El le dijo a sus discipulos que su comida es hacer la voluntad de Dios. Jesús se disfrutaba. Cuando llegue a su oficina y empiece a disfrutar lo que hace, dice Yo lo queria enmarcar. Como cambiando nuestra actitud, ya no nos satisface ese cheque y empezamos a quejarnos a reclamar de lo que estamos ganando, porque no le damos gracias a nuestro jefe. Agradecerle porque siempre le ha pagado, cuando el mire su actitud… ahí le aumenta.

 

Cuando entre aquí vi a gente que se estaba disfrutando la adoración, estaba metido, feliz. La clave es no perder el sabor de lo que hacemos. Hay un ejemplo que le quiero poner y lo va a encontrar en Deuteronomio. Hay algo que es un mito mercadologico de lo que es disfrutar de unas vacaciones. Cuando piensa en disfrutar, lo primero que viene a su mente es una playa, pero cada cuanto podemos ir a una? Cada cuanto podemos in a Cancún? A las islas de Grecia a disfrutar de un crucero ahí? O ir a ver las Cataratas del Niagara? Tenemos que disfrutar el dia al dia, lo que hacemos todos los dias, alegrarnos con ellos. Hay un pueblo que es el pueblo de Israel, Moisés recibio la orden de sacar al pueblo de Egipto, mire la clase de liderazgo. Les dijo, tomen sus cosas y nos vamos, pusieron excusas como que estaba el mar. Saca a todo el pueblo, mas de un millon de personas en el desierto. Se puede imaginar un millon de personas en el desierto? Canto tenia que dar de comer a la gente. No se la estrategia de distribución de el. Ellos tenian hambre, necesitaban comida.

 

Nùmeros 11:4

Y la gente extranjero que se mezclo con ellos, tuvo un vivo deseo y los hijos de Israel tambien volvieron a llorar y dijeron Quien nos diera a comer carne, nos acordamos de… ajos.

 

Exodo 16:3

Y les decian los hijos de Israel, Ojala hubieramos muerto por mano de Jehová…

 

Les quiero hacer dos preguntas: Desde cuando un esclavo come carne? Desde cuando un esclavo come pescado? Cuando uno no esta disfrutando lo que dios nos esta dando, empezamos a quejarnos y a imaginarnos que en el mundo estaríamos mejor. Eso a Dios le ofende y le molesta mucho, porque esa gente empezó a menospreciar lo que El les dio. Ellos empezaron a menos precia el maná, era algo que caía del cielo. Se imagina que todos nos vayamos a dormir y al despertar, bajaba un rocio, y luego el mana, una mezcla preparada por Dios para todo su pueblo. Que prueba mas difícil, porque esa era una prueba. Tener que comer todo el tiempo mana, cuarenta anos con la misma dieta. Ese pan descendido del cielo. Sabe como se llama, figura de que era? De Jesús descendiendo, de la Palabra que usted y yo nos comemos a diario, porque esto que tenemos aquí en nuestras manos, se llama pan y usted puede caer en una tentacion. En la tentacion de 40 anos de estar comiendo lo mismo y aburrirse y creer que estaria mejor en el mundo. Que garantia atiene usted que en mundo le estaria yendo mejor? Ninguna. Si lo que hay de comer es lo mismo, usted cree que Dios les estaba dando de comer algo desagradable, que no tenia nutrientes. Lo que esta gente tenia que hacer es cambiar su actitud. Decir: Wow, mana! Y después de cinco o diez años… Wow, manà! Este es nuestro alimento de dia y de noche. Quiero preguntarles si ustedes siguen teniendo la misma hambre, la misma necesidad. No se cuanto tiempo vamos a estar en la tierra con este libro, pero lo que si se es que este libro es delicioso, yo disfruto esta palabra. De los placeres mas grandes que puedo tener es compartir la Palabra, me gusta. Es mi deleite. Cuando uno viene a la iglesia, tiene la tentacion de decir Hoy va estar el mismo cantante de siempre, los mismos coritos. Hay algo que dicen los jóvenes Es que la musica del mundo. Cuando los cristianos tengan esa musica… pero ya la tenemos lo que pasa es que no la estas disfrutando, disfruta. Cuantos quieren disfrutar su cristianismo. Ponganse de pie. Sabes… hay un peligro en hacer lo mismo siempre. A esta gente le daban de comer mana todos los dias, por la tarde era carne de codorniz y por la tarde, su mana. Se puede imaginar lo difícil que es tener esa rutina, es difícil. No se cual sea tu tipo de vida, pero si te puedo decir que la vas a disfrutar al maximo. Lo que tngas, hay que disfrutar, saborearlo. Gracias senor por lo que me has dado, me voy a deleitar. Senor, he venido hoy a comer de tu pan, a disfrutar de tu pan, quiero disfrutar. Senor no quiero acostumbrarme a lo que tienes para mi.

 

Sabe que es lo que pasa? Nos acostumbramos. No se cual fue la ultima vez que el senor te toco, y el ES entro dentro de ti, pero seria un error acostumbrarte a eso, y como ya leiste la palabra, ya no tienes hambre de ella. Hay cosas que son un riesgo para nosotros los cristianos, si quieres salir de ese acomodamiento, y quieres valorar lo que dios tiene para ti, alza tus manos. Gracias, Jesús.

 

Y te acordaras del camino por el que te ha traido… y te afligio y te hizo tener hambre, y te sustento con mana para hacerte saber que no solo de pan vivira el hombre…

 

Cuantos estan dispuestos a cambiar su dieta, y que esta comience a ser hacer la voluntad de Dios, amar a su mujer, amarla y bendecirla. Que su dieta sea honrar a Dios. A esa gente le hablo hoy. Si alguien de ustedes tiene hambre de hacer lo correcto y quiere hacer un pacto con Dios, salga de su lugar, venga al frente, Dios esta interesado en esto.

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