Amor a mi nación

Hay poder en la oración, hay poder en la intercesión y necesitamos tu clamor por nuestra nación, ámala, bendícela

Amor a mi nación

Estoy convencida que la palabra que voy a compartir hoy va a provocar que nuestros pensamientos cambien, será de mucha edificación para ti.

Salmo 2:8    Pídeme, y te daré por herencia las naciones,     Y como posesión tuya los confines de la tierra.

A muchos les cuesta pedirle al Señor algo, pero debemos aprender a pedir, a unos les es más fácil, hay que aprender a pedir, eso te traerá libertad y confianza.

¿Qué nación te ha dado a ti el Señor? Guatemala, este es nuestro país, nuestra tierra, estamos viviendo meses importantes para nuestra vida como guatemaltecos y necesitamos mucha sabiduría de parte de Dios para saber qué hacer.  No sé si has aprendido a amar tu nación yo he tenido que aprender a amarla. Viví en Retalhuleu de los 2 a los 16 años, no nací allí, sólo crecí allí, fue la etapa más linda, las distracciones eran sanas, hacía mucho deporte, nadaba y de niña sólo me enseñaban un día a ser patriota y era el 15 de septiembre, no sé si fue lo mismo contigo, pero yo me recuerdo que sólo había un día especial.  

Cuando conocí al Señor lo primero que me enseñó fue a amar a mi nación, no sé si ya lo había compartido, pero también el Pastor Cash me enseñó a amar mi nación.  De pequeña tuve oportunidad de viajar y cuando me gradué del colegio mi madre me regaló un viaje al extranjero, conocí Egipto, Israel pero no conocía Coatepeque, no quiero que ese mal entienda pero tuve oportunidad de conocer otros lugares más que mi misma nación, no me motivaron a tener el deseo de conocer Petén, ahora ya lo conozco, pero de pequeña nadie me enseñó.    Como guatemaltecos necesitamos amar nuestra nación, es una nación preciosa, rica en naturaleza, tenemos todos los climas, variedad de frutas, flores, nuestra gente es muy calurosa, amable.

Dice la palabra, “Pídeme y te daré por herencia las naciones”, lo menos que podríamos hacer es desear nuestra nación, no vamos a anhelar otra nación si tenemos una preciosa.

El Pastor Cash me enseñó a amar Guatemala, en el momento en el que él había recibido de parte de Dios la convicción de que le iba a servir todos los días de su vida, él sabía que iba a ser aquí en Guatemala y nosotros fuimos fieles en la congregación donde nacimos de nuevo en obedecer todo lo que hacía esa iglesia, nuestros pastores nunca ignoraron lo que nosotros queríamos hacer y siempre nos ayudaban y respaldaban, en otras oportunidades les he contado que fuimos servidores, usamos nuestros uniformes, estábamos puntuales, atendimos a la gente, fui maestra de escuela dominical, fuimos líderes de grupo en casa, todo lo que podíamos hacer para servir al Señor lo hacíamos y crecimos en cada etapa, siempre queríamos hacer algo más.   Esto nos sirvió mucho y nos dimos cuenta que en este sector de la ciudad no había iglesia y tomamos la decisión de venirnos de este lado, fue una decisión bastante dura, estuvimos en nuestra iglesia madre más de 11 años pero sabíamos que teníamos que tomar esa decisión y hay una palabra que dice que hay un tiempo en que alguien riega, alguien siembra pero el crecimiento lo da Dios, entonces Dios usó esa congregación para que sembrara en nosotros y regara en nosotros, pero el que provocó el crecimiento fue Dios.

Cuado nos movimos él sabía que teníamos que servir al Señor de este lado empezaron a presentarse muchas proposiciones y el Pastor no aceptó, le ofrecieron irse a Estados Unidos y no quiso porque él amaba su nación.  A mí me impactó como esposa y guatemalteca.  El Pastor estaba muy decidido desde el principio y sabía que iba a bendecir esta nación.

Pero ¿Cómo has estado tú? ¿Has querido bendecir esta nación? Nosotros mismos podemos bendecir a nuestra nación con nuestros hechos, trabajo, palabras, no depende de un solo hombre, de un gobierno, depende de nuestro Señor, de nuestro Dios que vive con nosotros.

2ª. Crónicas 7:1-5 Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa.     2 Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.     3 Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre.    4 Entonces el rey y todo el pueblo sacrificaron víctimas delante de Jehová.     5 Y ofreció el rey Salomón en sacrificio veintidós mil bueyes, y ciento veinte mil ovejas; y así dedicaron la casa de Dios el rey y todo el pueblo.

En el Antiguo Testamento cualquier cosa que quisieran pedir delante del Señor o presentar delante de Dios debían presentar un sacrificio, gracias a Dios que ya no estamos en ese tiempo, el Señor Jesucristo hizo el sacrificio.  Pero Salomón deseaba hacer dos cosas, una era bendecir su casa y la otra bendecir su nación, por eso les leí estos versículos porque el mejor ejemplo que tenemos es el Rey Salomón, en su sabiduría el bendijo su nación y la casa de Dios quería bendecir su casa y su nación.  Salomón fue usado para levantar el Tabernáculo del Sacrificio.

2 Crónicas 7:11-14 Terminó, pues, Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey; y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Jehová, y en su propia casa, fue prosperado. Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio.   Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;   si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Jehová confirmó a Salomón de que esa era su nación, su casa, su tierra para sacrificio, nosotros ya no necesitamos sacrificio, pero podemos tomar esa promesa para Guatemala, él escogió esta nación donde tú estás, no por casualidad naciste aquí, él permitió que nacieras acá, si no naciste acá, él permitió que vinieras a esta tierra, a esta nación.  Debemos estar convencidos que Dios nos trajo acá con un propósito y el propósito es que disfrutemos esta tierra, que la amemos, que nosotros mismos provoquemos un cambio.

Yo no sé si estás muy seguro por quien votar, a qué presidente escoger, nosotros somos apolíticos, nosotros sí debemos amar nuestra nación y amar nuestra nación nos va a ayudar a escoger por quién votar.

Acá dice “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”   El nombre de Dios es invocado sobre Guatemala, aquí muchos oramos en Guatemala, hay grupos de intercesores, hay ministerios grandes de intercesión.  Nuestra nación hace esto.    ¿Te has convertido de tus malos caminos, te has arrepentido de andar en malos caminos?  Si es así quiere decir que sí llenamos estos requisitos.  

He tenido conversaciones con varias personas y me dicen que han escuchado lo malo de los partidos y es lógico, porque lo que con más facilidad nos transmiten es lo malo que la gente hace, no lo bueno.   Esto provoca confusión en nosotros y por eso no sabemos que pedir y declarar para nuestra nación, yo estaba en ese conflicto y platicando con el Pastor Cash y me decía que el pueblo está tan mal que ahorita podrían decir “no votemos”. 

No sé que has oído tú, pero he estado preguntándole al Señor cómo puedo orar y el Señor me dijo “el que hace los milagros soy yo, el que te dio la nación fui yo y en esta nación es invocado mi nombre, es una nación que está aprendiendo a humillarse, se está apartando de los malos caminos, quieren que su tierra sea sana, entonces debes esperar el milagro”.

Necesitamos humillarnos delante del Señor y darle gracias por nuestra nación, yo le decía a la gente que cualquiera que fuera la persona que fuera a gobernar nuestra nación, el temor de Dios lo va a inundar a él.  Piense en la cantidad de personas que invocan el nombre del Señor en nuestra nación, cómo no va a provocar que afecte para bien, si confías en Dios, si tienes principios y valores y tienes cosas buenas para aportar a nuestra nación, eso va a cambiar, sea quien gobierne nuestra nación, el temor de Dios va a romper con esa corrupción. 

Quiero darte un ejemplo de una oración de cómo interceder por Guatemala.

2ª. Crónicas 6:26-31 Si los cielos se cerraren y no hubiere lluvias, por haber pecado contra ti, si oraren a ti hacia este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres, tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, que diste por heredad a tu pueblo.   Si hubiere hambre en la tierra, o si hubiere pestilencia, si hubiere tizoncillo o añublo, langosta o pulgón; o si los sitiaren sus enemigos en la tierra en donde moren; cualquiera plaga o enfermedad que sea;  toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su dolor en su corazón, si extendiere sus manos hacia esta casa,  tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y perdonarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón; porque sólo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;    para que te teman y anden en tus caminos, todos los días que vivieren sobre la faz de la tierra que tú diste a nuestros padres.

Hay poder en la oración, hay poder en la intercesión y necesitamos tu clamor por nuestra nación, ámala, bendícela.  Hablaba con el Pastor Cash y le decía “si el temor de Dios está en nuestra nación debería haber un cambio” y el me respondió “sí, tiene que haber un cambio y necesitamos que haya un cambio, habrán milagros de una a otra elección, el Señor va a mover la tierra, el Señor va a agregar gente al equipo de los gobernadores, hay mucha gente preparada que tienen el temor de Dios y se están agregando allí, tiene que haber un cambio en la nación”.

Debes comprometerte  a orar por tu nación.

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